Artistas Industriales

   
 


 

 

IyL

El Hotel de Inmigrantes

Colectividades Argentinas

Inmigrantes destacados

=> Actores

=> Arquitectos

=> Artistas Industriales

=> Aviadores

=> Bailarines

=> Cantantes

=> Dibujantes

=> Docentes

=> Editores y libreros

=> Escritores

=> Escultores

=> Filantropos

=> Fotografos

=> Grabadores

=> Ingenieros

=> Inventores

=> Musicos

=> Periodistas

=> Pintores

=> Pioneros

=> Religiosos

=> Titiriteros

=> Traductores

=> Comentarios sobre ID

Inmigracion y Literatura

Antologia Inmigrante Argentina

Volver a Galicia

Acerca de la autora

Contacto

Libro de visitantes

Galeria de Fotos

 


     
 

En este trabajo compilo información acerca de los inmigrantes que, en la Argentina, cultivaron las artes industriales o aplicadas.

Cerámica

Italianos

El pintor, ceramista y docente José Casucci “Nació en Roccastrada (Grosseto), en 1887.
Estudió en el Instituto de Bellas Artes de Siena y en la Academia de Bellas Artes de Florencia. Desde 1937 residió en Mendoza, donde dictó cátedras en la Academia Provincial de Bellas Artes. Obtuvo diversos premios y distinciones, y obras suyas se hallan en iglesias, edificios públicos y conventos de Italia y de la Argentina” (1).

El dibujante e ilustrador; pintor, ceramista y escultor Federico Santiago Borghini “Nació en la provincia de Pisa, en 1925. Llegó a la Argentina en 1934. Efectuó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes P. Pueyrredón, de la que egresó en 1948 con el título de profesor nacional de dibujo. En dicho año recibió un premio del American Institute of Graphi* Arts de Nueva York. En 1949, realizó con fines de estudio un viaje a Italia, enviado por la embajada de dicho país. La Comisión Nacional de Cultura lo becó en 1951, por sus estudios sobre leyendas indígenas americanas. Ese mismo año, había realizado una exposición en la galería Saint Honoré, con ilustraciones de obras de Dante, Boccaccio, Cervantes, el Arcipreste de Hita y otros autores españoles. En 1955 viajó nuevamente a su patria, becado para un concurso de historia del arte en la Universidad de Extranjeros de Perusa. Ejerció la crítica de arte en el diario de lengua italiana "Risorgimento". Colaboró en diversas revistas de arte argentinas. Realizó exposiciones individuales en Buenos Aires, La Plata y Mendoza. Falleció en Bolivia, en 1961” (2).

Ebanistería

Italianos

Juan Cansi “Nació en Liguria. Radicado en Buenos Aires, en 1782 prestaba sus servicios en calidad de ebanista y fabricante de muebles al virrey Vértiz. El negocio siguió funcionando en la calle San Martín hasta 1838” (3).

El ebanista y comerciante Aristodemo Guaspari “Nació en Montemoreno (Grosseto), en 1852. Llegó a la Argentina en 1873. En Buenos Aires aprendió ebanistería y mueblería. Poseía su negocio en la calle Piedad 2226. A fines de siglo, hacía más de veinte años que formaba parte de la Società Nazionale Italiana y fue durante muchos años miembro de su Consejo Directivo” (4).

El ebanista y comerciante Angel Farina “Nació en Cremnago (Como), en 1861. Estudió dibujo en Milán durante dos años, haciéndose acreedor en la Escuela de dicha ciudad a una medalla de bronce y otra de plata. Había estudiado también el arte de la ebanistería. Llegó a Buenos Aires en 1884. A fines del siglo pasado, era propietario en Buenos Aires de una acreditada mueblería. Fue socio de "Italia", "Fratellanza Militare" y "Gioventú Cattolica" “(5) .

Orfebrería
Españoles

Catalanes
Foto

Horacio Spinetto se refiere a diferentes oficios que desempeñaron los catalanes.
Hay plateros de sangre inmigrante: “En 1804 llegó a Buenos Aires el primer Pallarols, procedente de su Barcelona natal, ciudad donde desde 1750 la familia, generación tras otra, se dedicó a la platería. En la actualidad, Juan Carlos Pallarols, en su local de Defensa donde antes funcionó una de las panaderías tradicionales del barrio de San Telmo, dirige el equipo de trabajo integrado por sus hijos Carlos Daniel y Adrián (séptima generación de plateros), y por Omar Ojeda, Luis Alonso, Alejandro Micheli, Angel Domínguez y Carlos Dijer. Meritxell, su nieta de cinco años, ya está aprendiendo a golpear. Ingresar en este taller es como descubrir un maravilloso mundo lleno de magia. Los artesanos trabajando, cada uno dejando su impronta personal en las piezas; las herramientas; el repiquetear de la fragua más el tañido de cinceles y martillos y el brillo cambiante de los metales generan un ambiente especial, resultando fácil imaginar que estamos en medio de una cofradía de artesanos medievales. La plata llega al taller en estado puro. El proceso se inicia en el crisol de fragua (la aleación con el cobre le dará ductilidad y maleabilidad). A continuación se funden lingotes de un kilo, que Pallarols transforma en planchas o en alambres para permitir realizar las piezas deseadas. A partir de allí y luego de horas de cincelado, de batido a martillo y de una gran energía creadora, se llegará a lo buscado, un objeto único. Si bien los plateros trabajan generalmente por encargo, suelen dejar de todas maneras su estilo personal en los diseños. En el caso de Pallarols el barroco rioplatense está siempre presente. Entre algunas de las piezas realizadas por este artesano recordamos al mate que el presidente Raúl Alfonsín le encargó para obsequiarle a Felipe González, al que Pallarols le grabó el nombre Isidoro, como llamaban al estadista español de chico, y como se hacía llamar ya más grande, para esconderse de las persecuciones franquistas. También se destaca el cáliz realizado a pedido del presidente De la Rúa, para obsequiárselo al Papa Juan Pablo II. Hojas de malvón, y flores de cardo, "la verdadera flor nacional", una pluma realizada por su abuelo, un ángel tocando la trompeta, y las lunas, que para Pallarols tienen un interés que va más allá de la estética, al emparentarla con la alquimia y la magia que siempre tienen lugar a la luz de la luna. No debemos olvidar que la familia realizó muchos de los bastones presidenciales. Junto a los elementos de trabajo de los plateros y de sus obras, el taller de la calle Defensa deja ver, además, una hermosa colección de máscaras que perteneció a Guilermo Magrassi, junto a instrumentos de música, cuadros y otros objetos” (6).

Italianos

El orfebre José Boqui “Nació en Parma, en 1780. Realizó estudios artístícos en su patria. Pasó a España, donde trabajó en Barcelona y en Madrid. A comienzos del siglo XIX se encontraba en Buenos Aires, adonde vino con su hermano Abdón Boqui y el pintor Angel María Campognesqui. En esta ciudad, hacía trabajos de platería y cincelado, en particular de orden religioso. En 1805 hizo una custodia para el convento de Santo Domingo, y otra de extraordinario valor artístico, según comentarios de la época, que fue incautada por las tropas británicas que ocuparon el templo del mencionado convento, durante la segunda invasión, en 1807. Había actuado durante las Invasiones Inglesas en 1806, y en dicha circunstancia, fabricó un obús de su invención y un aparato para asegurar la puntería. Fue amigo del poeta cordobés José Antonio Miraila, y con él se marchó al Perú en 1810, en cuya capital se mezcló en conspiraciones contra los españoles, en tiempos del virrey Abascal; fueron arrestados junto con otros implicados y al tiempo absueltos, pero debieron abandonar Lima, ciudad a la que regresó Boqui hacia 1814. Cuando el general San Martín hizo su campaña al Perú, le sirvió de emisario secreto, siendo en este aspecto un eficaz colaborador, por lo que se le otorgó una distinción. Cuando los realistas ocuparon Lima, fue perseguido, pero al normalizarse la situación patriota pudo trabajar libremente y poco después de proclamada la independencia del Perú, fue nombrado director de la Casa de Moneda. Con el pretexto de organizar una exposición, reunió numerosas piezas de orfebrería y alhajas pertenecientes al estado, a la iglesia y a particulares, escapando de Lima con destino a su país de origen, sin que fuese posible recuperar, a pesar de las reclamaciones del gobierno peruano, las piezas sustraídas. Este famoso orfebre cuya excéntrica personalidad nos trae a la memoria la de su connacional Benvenuto Cellini, murió en Italia, en 1848” (7).

El grabador Pablo Cataldi "Nació en Sicilia. En Palermo, tuvo taller de platería y joyería, especializado en trabajos en hueco y en relieve. Llegó a Buenos Aires en 1856, y en esta ciudad trabó amistad con Rosario Grande, quien más tarde fue su socio, siendo ambos los grabadores oficiales de la época. Vinculado a Pedro De Angelis, éste lo recomendó en 1857 a Bartolomé Mitre, quien le encargó algunos trabajos de su especialidad. Entre ellos, grabó sobre metal los sellos postales del Estado de Buenos Aires conocidos con el nombre de "barquitos", y que fueron puestos en circulación a principios de 1858. Después Mitre le ordenó la ejecución de una medalla sobre el Aniversario del Pacto de Unión, con la que el general Urquiza obsequió a sus amigos, en conmemoración del 11 de noviembre de 1859, al celebrarse su primer aniversario. También grabó otras medallas conocidas por "Jura de la Constitución Nacional", de las que se confeccionaron dos en oro para el presidente Derqui y el gobernador de Entre Ríos, general Urquiza, y otras en plata y cobre para los mandatarios de provincia. El general Mitre, rindiendo homenaje a los servicios de Urquiza le hizo entrega de un bastón de carey ejecutado por Cataldi, con puño de topacio, engarzado con una gran chapa de oro, y que aquel usaba en funciones cívicas. Troqueló piezas para la Municipalidad de Buenos Aires, inauguración del ferrocarril a Chivilcoy, teatro de Morón, Asilo de Mendigos y Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires. Hacía 1867 se radicó en Entre Ríos donde trabajó para el
general Urquiza hasta 1870, año en que éste fue asesinado. Urquiza había creado en 1868 la Escuela de Artes y Oficios, que colocó bajo la dirección de Cataldi, donde enseñó a acuñar medallas y a trabajar platería criolla. Allí compuso medallas de distinto metal que llevaban el busto de Urquiza con las que se premiaron a los mejores estudiantes del Colegio Nacional del Uruguay, las que correspondieron a la inauguración del teatro Uruguay —posteriormente 19 de Mayo—; las monedas de medio real que mandó acuñar el gobernador y que circularon por orden suya en San José, Concepción del Uruguay y otros pueblos vecinos. Sirviéndose del mismo troquel con el escudo de la provincia, acuñó nuevas piezas de oro y plata, preparadas como botones de pechera o chaleco y que usaron
opulentos estancieros. Además quedaron en Entre Ríos, aparte de su labor numismática, gran cantidad de mates, bombillas, espuelas, cabezadas, frenos y otros adornos varios en plata y oro, admirablemente
cincelados, pero que por falta de firma cayeron en el anonimato. Asesinado su protector, Cataldi regresó a Buenos Aires, realizó un viaje a Italia y de vuelta nuevamente, reabrió su taller. En 1869, ya presentaba síntomas de enajenación mental, que se advierten en medallas acuñadas
con leyendas disparatadas. Vencido y pobre, habitó en el asilo de mendigos de la Recoleta. Puso fin a sus días en esta capital, en 1882. Cabe recordar también, que después de imponer su arte en Buenos Aires, Cataldi instaló en Morón una industria de quesos y manteca, industria
que practicó también en Concepción del Uruguay. Entre otros hechos dignos de nota con respecto a su actividad de orfebre, merece destacarse que en 1857, cuando fueron repatriados los restos de Bernardino Rivadavia, Cataldi acuñó la medalla conmemorativa, y regaló otra igual a ésta, de plata, al Gobierno, que fue colocada en el sarcófago del prócer; el Estado le compró una gran cantidad que fue distribuida como premio en las escuelas. Años más tarde, cuando fueron traídos a Buenos Aires los restos de Lavalle, Cataldi acuñó también medallas conmemorativas: dos fueron colocadas en la urna funeraria, y otra se destinó al Museo Nacional" (8).
"En 1856, un orfebre italiano, Pablo Cataldi, llegó a Buenos Aires escapando de las convulsiones políticas que agitaban a su país. Halló en el nuestro el apoyo oficial para desarrollar una obra sumamente interesante.
Ya el 2 de septiembre de 1856, un periódico de la ciudad elogió la obra de Cataldi, y ésta es la primera noticia que se tiene de su actividad local: "El cincelador Cataldi. Hemos visto una obra notable de cincelado de realce en plata por un artista siciliano que se halla actualmente en Bs. As. (...) ".
Tenía una personalidad curiosa, su vida fue azarosa, con ribetes tragicómicos y un final tremendo, entre la pobreza, el Asilo de Mendigos y la locura, que terminó en suicidio" (9).

El orfebre José Accialini “Nació en Italia. Combatió en la guerra llevada a cabo por Italia contra Etiopía. En el país, fue durante muchos años presidente de la Associazione Artigiani Italiani in Argentina, que organizó dos valiosas exposiciones de productos artesanales hechos por italianos residentes en la Argentina. Integró la Comisión Directiva de Feditalia, Federación de Sociedades Italianas en la Argentina y los Comités de Recepción a los presidentes Gronchi y Saragat, cuando dichos mandatarios visitaron el país en los años 1961 y 1965, respectivamente” (10)

El orfebre Renio Basaldella “Nació en Udine, en 1894. Participó en la guerra de Italia contra Austria (1915-18), integrando el 8° Regimiento de Alpinos. Fue herido y condecorado con la cruz de guerra. Vino a la Argentina en 1927 y trabajó un tiempo en Buenos Aires, donde abrió un taller de arte florentino. En 1948 se trasladó a Córdoba, donde siguió ejerciendo la orfebrería y el grabado. Participó activamente en la vida de la colectividad italiana en la Argentina. En Buenos Aires, fundó la "Familia Friulana" y en Córdoba, además de fundar otra "Familia Friulana", fue vicepresidente del Círculo Italiano y de aquellas secciones de la Asociación Nacional Alpinos y de la "Ex Combatientes italianos". Caballero de la Orden al Mérito de la República Italiana. Falleció en Córdoba, en 1971” (11).


Vidrios artísticos

Españoles

Catalanes
Foto

Antonio José Estruch, tercera generación de una familia catalana, pionera en nuestro medio, que entre tantas otras obras realizó los vitraux del "Café Tortoni", de la Capilla del Colegio San José, del Instituto Tierra Santa, del "Claridge Hotel", y del Hogar Nuestra Señora de Jesús, en Paraguay 1368, y que continúa brindando sus conocimientos desde su local de la calle Solís al 200; Vilella y Thomas que realizaron los vitraux del Casal de Cataluña porteño, que representa a San Jorge y el dragón; Manuel González, en Catamarca 1158, que aprendió las técnicas del maestro Enrique Helovuri en un viejo taller de Billinghurt y Cangallo; Enrique Lumi, ya su padre en 1912 había fundado el taller donde fabricaban y restauraban vitraux; Carlos Scharf; Carlos Herzberg; Angel Pastore; Roberto Grau; Roberto J. Soler; Juan Heguiabehere; Sabina Aba; Marcela Carro; E. Fino, quien por la década del 40 realizó tres pequeños vitrales en el baño de caballeros de la confitería "Las Violetas; Daniel Ortolá que restauró recientemente los magníficos vitraux de la afortunadamente reabierta, y ya citada, "Las Violetas", y Félix Bunge, con taller en Santiago del Estero 924, y más de 20 años de minuciosa investigación y trabajo de excelente factura, reciclando innumerable cantidad de piezas en edificios públicos y privados, son algunos de los especialistas, que mantienen vivo el oficio del vitral, haciendo sus propios diseños, ejecutando los realizados por otros artistas, o bien ocupándose de alguna restauración” (12).

Italianos

El tallista en vidrio José Erba “Nació en Menaggio (Como), en 1832. En pocos años aprendió el oficio de tallar el vidrio, y en esta actividad llegó a ser un artista ponderado. A fin de siglo, ya hacía muchos años que residía en Buenos Aires. En esta ciudad, tuvo amplio campo de acción para hacerse conocer, exhibiendo en varias exposiciones sus obras que fueron muy bien juzgadas, y premiadas con medallas de oro en la exposición patrocinada por la Sociedad Unione Operai Italiani, en Buenos Aires; medalla de plata en 1882; diploma de honor —en el mismo año— conferido por el Club Industrial de Buenos Aires, etcétera. Formó parte de varias sociedades italianas" (13).

Tapicería
imagen

Austríacos

"Silke es artista plástica multidisciplinaria, reconocida internacionalmente.
Nació un día de otoño del '43 en el Viejo Continente en plena guerra mundial. Desde 1949 es residente argentina.
Innumerables viajes y estudios la llevaron por el mundo, así nació en ella una apertura holística a la existencia.
Esta artista plástica encauzó su creatividad en el Arte Textil. Su búsqueda en un lenguaje más abarcador la lleva a incorporar música, escenografía, palabras o danza en un fecundo entrecruzamiento de las artes. Silke emprende así el camino, con la construcción de nuevos horizontes, alerta al misterio de la vida.
Sus ciclos temáticos son retrovisionarios: "Descubrimiento de la exterioridad, descubrimiento de la interioridad". "Cartas a un Joven Poeta", de R.M. Rilke. "América Andina". "Popol Vuh". "Los 4 Elementos", "Los Arcanos en Seda", entre otros.
En ese proceso común de crecimiento que es la enseñanza, multiplica sus experiencias didácticas: Taller-Escuela Experimental, seminarios creativos, trabajos individuales y grupales, Seminarios Creativos; en el ambito Nacional e Internacional.
Realiza Videos y Audiovisuales en todas sus fases: proyecto, dirección, fotografía, filmación y producción, insertando un concepto dinámico en torno de sus tapices.
Actuó como Jurado y Curadora en importantes certámenes a nivel nacional e internacional
En la trayectoria de Silke, las etapas no son aisladas. Se entremezclan, una vertiente nutre la otra...
El germen de la próxima etapa emerge en la anterior, o a veces surgen paralelamente. Por esta razón en sus obras las fronteras se diluyen.
El dibujo y la pintura son un constante entrenamiento de la mano y la mirada, para luego crear libremente en la seda.
Hay imágenes arquetípicas en ella, que desafiando el tiempo aparecen una y otra vez, transfiguradas. El fuerte carisma de búsqueda por el profundo sentido de la vida, lleva a Silke a encontrar respuestas y a abrevar en la sabiduría milenaria de los pueblos. Mas allá de las diferentes épocas y culturas los hombres se hermanan en la confraternidad de la existencia. Por eso, caminos ya recorridos y antiguos saberes son para Silke, motivación y privilegiada fuente de creatividad" (14).

Italianos

El jesuita Juan Marquesetti “Nació en Italia. Introdujo en el Río de la Plata la cochinilla; así tuvo cuanto podían necesitar los tejedores para teñir de grana. De esta manera se explica, como lo asevera el padre Sepp (muerto en 1733), que los jesuitas de estas regiones, particularmente los de las misiones, hacían tapices de gran calidad. Se sabe asimismo que el padre Marquesetti, dio especial impulso al cultivo de ciertas tunas o cactus de los que extraía cierto bálsamo y una especie de aguardiente” (15).

La pintora Valentina Casorati de Pagani “Nació en Roma, en 1863. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Roma, donde en 1879 obtuvo el diploma habilitante para enseñar dibujo en las escuelas normales y magistrales del entoces Reino de Italia. Vino a Buenos Aires precedida de fama de artista genial. Fue profesora de pintura en el Colegio del Sagrado Corazón de Valparaíso (Chile). En 1892 se encontraba en Lima (Perú), donde dictó por algún tiempo lecciones particulares. A fines de siglo, residía nuevamente en Buenos Aires, donde poseía un estudio de pintura. Era especialista en retratos y en tapices artísticos” (16).

Estela Pereda recuerda a su abuela italiana, que también tejía tapices: “Ana Galiardi, empresaria y artesana fabulosa. Había nacido en Milán y creò un taller de artesanìas para que las ganancias mantuvieran un comedor infantil. Tenìan buenos clientes, casi toda la producción se vendìa a la casa Harrods. Entre muchas cosas, hacían los capuchones de chala que coronaban las botellas del mìtico rhum Negrita. (...) Yo hacìa los dibujos, los cartones, y Ana tejìa los tapices. Cuando se lo propuse, tenía 70 años, y siguió tejiéndolos hasta los noventa y tantos” (17).

Notas
1. Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-Argentino. Buenos Aires, Asociación Dante Alighieri, 1976.
2. ibídem
3. ibídem
4. ibídem
5. ibídem
6. Spinetto, Horacio: “Los oficios. Entre el olvido y el rescate”, en www.dgpatrimonio.buenosaires.gov.ar.
7. Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
8. ibídem
9. S/F: "La orfebrería en América", en http://www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi99/plateria-olavarriense/america.htm.
10. Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
11. ibídem
12. Spinetto, Horacio: op. cit.
13. Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
14. Información publicada en www.silke.com.ar
15. Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: op. cit.
16. ibídem
17. Aubele, Luis: “A boca de jarro. Estela Pereda ‘Me llegó la hora de la danza’ “, en La Nación, Buenos Aires, 20 de junio de 2004.

Imagenes:
Obra de Pallarols, imagen publicada en www.oniescuelas.edu.ar
Uno de los vitrales de Estruch, publicado en www.losartesanos.com/artesanos/antonioestruch/antonio_estruch.html
Una de las postales de Silke, publicada en www.silke.com.ar