Literatura Argentina: Entrevistas

   
 


 

 

IyL

El Hotel de Inmigrantes

Colectividades Argentinas

Inmigrantes destacados

Inmigracion y Literatura

Antologia Inmigrante Argentina

Volver a Galicia

Acerca de la autora

=> Literatura universal

=> Literatura espaniola

=> Literatura Argentina

=> Literatura Argentina: Entrevistas

=> Literatura infantil y juvenil

=> Para educadores

=> Para superarnos

=> Periodismo y Publicidad

=> Cronicas de viaje

=> Novela historica

=> Biografias

=> Arqueologia

=> Mitos

=> Plastica

=> Musica

=> Mis libros

=> Un cuento enrollado

=> Virgiliana

=> Trabajos en Internet

=> Sitios en los que se linkean mis trabajos

=> Favoritos

=> Entrevistas a la autora

=> Crítica sobre la autora

=> Páginas web y blogs

=> Enlaces

Contacto

Libro de visitantes

Galeria de Fotos

 


     
 


Fernando Sorrentino, en dialogo con Borges

Fernando Sorrentino es profesor en Letras; actualmente dicta literatura y tiene a su cargo el taller literario en la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, de la Universidad de BuenosAires. En setiembre y octubre de 1993 dictó, invitado por once instituciones norteamericanas, una serie de conferencias sobre variados temas de literatura argentina en distintas universidades de los Estados Unidos. Ha escrito libros de cuentos, (distinguido uno de ellos con el Segundo Premio Municipal de Literatura) nouvelles y literatura infantil y es autor de volúmenes de entrevistas con Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Sus trabajos fueron traducidos al inglés y al portugués. Ha colaborado en la sección literaria de La Nacion, La Prensa, Clarin, La Opinion, Letras de Buenos Aires y otras publicaciones argentinas y extranjeras.
La Editorial El Ateneo, de Buenos Aires, publicó recientemente Siete conversaciones con Jorge Luis Borges, libro de entrevistas que contiene no sólo las extensas declaraciones del gran escritor sino también, al fin de cada capitulo, interesantes notas redactadas por el autor, quien es ahora nuestro entrevistado.
Sobre esta obra conversamos para "La Cultura en El Tiempo".
- ¿Por qué elegiste a Borges para realizar tu libro de entrevistas?
- Estas entrevistas datan más o menos de 1970. En ese entonces, yo andaba por los veintisiete o veintiocho años. Una editorial muy pequeña, que ya no existe, se había propuesto formar una colección con libros de entrevistas a diversos escritores argentinos. Me preguntaron a mí si me animaba a hacer uno de esos trabajos y, como en aquel entonces casi no había cosa que yo no me atreviera a hacer, les dije que sí y que quería hacer el libro dedicado a Borges.
- ¿Por qué Borges?
- Porque yo conocía bastante bien su obra, me la pasaba leyendo sus cuentos y porque, como dirían los chicos de hoy, Borges era para mí un "idolo total". De tal manera que, como es lógico, elegí el autor que yo mas amaba. De cualquier modo, aquella colección quedó en la nada y finalmente el libro se publicó, en 1974, con otro sello editorial Ahora tenemos la suerte de que una editorial de. primera línea, como es EI Ateneo, haya querido reeditarla, en una edición infinitamente mejorada, con notas que fui agregando a lo largo de todos estos años y que, según creo y espero, resultarán muy interesantes (algunas muy sorprendentes) para el lector tanto especializado como aficionado.
- ¿Cómo te resultó Borges como persona? ¿Estaba abierto al dialogo?
- A mí me resulto literalmente fascinante conversar con Borges. "Conversar" es un modo de decir: lo que a mi me encantaba era oírlo hablar, asistir al espectáculo de su inteligencia prodigiosa. de sus ironías, de su cultura, de su sentido del humor... Y todo el tiempo yo me decía: "Estoy hablando con Borges, con Jorge Luis Borges, el hombre que escribió 'El Aleph', el hombre que escribió 'Las ruinas circulares', el que escribió tantas páginas que yo casi me sé de memoria. Lo tengo ante mí, le he estrechado la mano y estoy oyendo su voz". Para mí fue una emoción indescriptible y una experiencia inolvidable. Y él, como persona -aunque un poco ausente a causa de su escasa vista-, me resultó muy simpático.
- ¿Vos ibas a las entrevistas con un plan premeditado?
- Yo siempre llevaba una lista con las preguntas que iba a formularle. Pero, en rigor, este plan jamás era respetado. Porque siempre sucedía que, cuando Borges contestaba la primera interrogación, entonces a mí se me ocurrían otras preguntas que se originaban en sus respuestas y así sucesivamente. De modo que, aunque tenia el plan, la mayor parte de las preguntas resultó el fruto espontáneo del discurrir de la conversación. Y, según creo, esto es lo que ha hecho que este libro sea tan ameno y tan divertido. Por supuesto, quiero dejar bien en claro que, como yo ya en aquella época aborrecía a las revistas frívolas de actualidades, jamás le pregunté estupideces tales como "¿Cuál es para usted la mujer ideal?" o "para veranear, ¿prefiere el mar o la montaña?", etcetera, etcetera. Con esto quiero decir que la mayor parte de las preguntas versa sobre cosas más duraderas que la deleznable actualidad, que se va olvidando al mismo tiempo que la vamos viviendo. Esas cosas mas duraderas eran, por ejemplo, la literatura, el tango, el gaucho, y hasta anécdotas de escritores y otros personajes. Al margen de esto, tuve entonces, y sigo teniendo ahora, la idea de que muchas de las anécdotas (algunas graciosísimas) que Borges relata son, no diré falsas, pero sí adornadas y modificadas por su ingenio... Lo cual no está nada mal, porque literariamente esas anécdotas emergen mejoradas. Y la literatura narrativa no es, ni debe ser, esclava de la verdad, sino, al contrario, engendradora de mentiras creíbles, esa habilidad que los hombres sabios llaman "verosimilitud".
- Vos, además de esta labor de entrevistador, que no es tu actividad habitual, sos sobre todo autor de unos cuantos libros de ficción. Desde este punto de vista, ¿qué significa Borges como escritor para vos?
- Como yo, siguiendo e ejemplo de Borges, soy también un lector hedónico, es decir un lector que lee sólo lo que le agrada, puedo contestar con la siguiente proposición seudomatemática: el deterioro de los libros de mi biblioteca es directamente proporcional al agrado que me causan. o sea que los libros más trajinados son mis preferidos y por eso mismo suelen hallarse desencuadernados y ajados: y así casi todos los libros de Borges. Con esta respuesta quiero decirte que Borges es para mí una fuente inagotable de placer literario y de sabiduría artística. Mi principal sentimiento hacia Borges es el sentimiento de la gratitud, por los momentos extraordinariamente placenteros que me ha brindado la lectura de sus libros. Son una fiesta de la inteligencia y del buen gusto, y a mí me resulta agradabilísimo conversar (leer: escuchar con los ojos, como decia Quevedo) con personas de inteligencia superior, tal como, no hace falta decirlo, era Borges. Ahora que él ya no está en el mundo de las personas físicamente vivas, sus obras nos siguen acompañando, como buenos amigos, a los que podemos recurrir cada vez que los necesitamos: amigos silenciosos, serenos y amables, como precisamente es muy difícil encontrar en este mundo gritón donde casi todas las cosas, en general inútiles, pasan por las pantallas del-televisor. En cuanto a mi labor como narrador, siempre he considerado a Borges como uno de mis maestros, lo cual no quiere decir que yo sea un digno discípulo suyo: trato de escribir lo mejor que puedo, y es verdad que no siempre los cuentos me salen tan bien hechos como me gustaría. Pero así son las cosas, no?

(EL TIEMPO, Azul, 15 de diciembre de 1996)


Cristina Pizarro: el don demiúrgico  

Hace muy pocos dias apareció "La voz viene de lejos”, nuevo libro de poemas de Cristina Pizarro. De la obra dice Ruben Vela: "Una voz de antiguas resonancias en donde se conjuran la soledad y Ia belleza, impulsa el quehacer creador de esta poeta indudable que es Cristina Pizarro". Sobre su libro, editado por Ayala Palacio y presentado en la SADE, conversamos con Ia escritora, para "La Cultura en EL TIEMPO".
- ¿Qué motivaciones la llevan a escribir poesia?
- El origen de mi escritura aparece fusionado al sueño. Los sueños que se abren al mundo a través de la paIabra en una simbiosis de realidad y fantasia. Son los sueños de mis propias obsesiones, de aquellos recuerdos y deseos que martillean, sin cesar, en Ia mente, el alma y el cuerpo.
- ¿Qué siente al crear?
- Cuando escribo poesía siento que estoy plasmada en un estado especial que se va conjugando en distintos momentos. EI acto de escritura se inicia antes de Ia concreción del texto; tiene un tiempo preliminar insta!ado en el contacto precedente a la vivencia corporal, cenestesica, la que está ubicada a priori de la paIabra en alianza intima y subyugante que deviene del misterio y de la fe. Los paisajes, los rostros y las voces se amalgaman en una trama intertextual ligados a mi propio existir.
- ¿Desde cuándo escribe?
-Los primeros intentos de querer poner algo en verso, los hice jugando con una maquina de escribir aIrededor de Ios once años. Inspirada por los textos de Ruben Darío y coincidente con el momento de la pubertad, comienzan los sueños de amor de una una adolescente que quiere un mundo azul. La escritura en soledad, las confesiones a modo de diario en donde siempre utilizaba un lenguaje traslaticio, tal vez para ocultar ese profundo deseo de ser, quizas por el temor a enfrentarme con los demas.
- Hablemos de sus libros.
- Poemas de agua y fuego tardó mucho en ver la luz. Esta integrado por textos escritos entre 1986 y 1992. La voz viene de lejos siguió inmediatamente a la edición del anterior (agosto de 1993) y el último poema que cierra el libro es de mayo de 1995.
- ¿Qué relación tiene con su carrera de Letras, el acto creador? ¿Cree que fue positivo para la poeta haber realizado dichos estudios?
- Evidentemente, la formación academica constituye el sustrato en el manejo del lenguaje y la penetración en el oficio de escribir. Las lecturas, el estudio, la crítica literaria fueron consolidando los cimientos de mi primigenia vocación que tuvo un despertar publico en forma muy lenta y paulatina.
- Algunos dicen que, mas que incentivar, estudiar Iiteratura inhibe.
- La admiración y el respeto por los autores consagrados me inhibieron, al principio. Ahora siento que tengo el compromiso de entregar lo mejor de mí, aunque no sea a partir de una óptima realización. Aún me provoca un profundo estremecimiento ver el retrato de Leopoldo Lugones. Amé a los modernistas por su pasión desenfrenada manifiesta en Ia labor de orfebre con la palabra.
- ¿Qué influencias reconoce? ¿Cuáles son los autores que, en cierto modo, Ie han señalado un camino?
- Mis textos nacen en confluencias multifaceticas de una vida intensa abierta a lo plural, a diferentes dimensiones y perspectivas de abordar la búsqueda inherente a la condición humana. Los diversos lenguajes, ya sea la musica, la plástica, la danza, el teatro, se atraviesan en mis experiencias literarias desde el lugar sagrado que representa el hecho estético. EI discurrir reflexivo en el pensamiento filosófico y eI abordaje de lo axiológico desde mi puesto en la educación están muy cerca y unidos: soy como el mar que recibe de los rios muchísimos afluentes. Podría citar autores que me han emocionado esteticamente. aunque no sé aún de qué manera han influido. Supongo que a partir de la lectura de los otros, empezaré a darme cuenta e intentaré reflexionar sobre mi propia escritura.
- ¿Surgen temas predilectos? ¿Sabe por qué se reiteran en su lírica?
- Los temas que subyacen estan ligados a los misterios de Ia sangre, del instinto, del lenguaje de la soledad, de la magia que encierran los signos de nuestro cuerpo. en los símbolos de nuestros deseos y de nuestro tiempo secreto. Los temas están inmersos en una escritura pIasmada en un ceremonial literario engarzado por un conjunto de ritos, de imágenes que se desdoblan desde el ritmo interior de mí misma. Es posible que esto se relacione con mis consideraciones acerca de la poesía centrada en el espacio de Ia palabra profetica y del don demiúrgico.
- ¿Qué propósito persigue como poeta? ¿Qué espera de sus textos? ¿Sinfronía? ¿Trascendencia?
- Hacer oír mi canto. Convertir la obra en libro como testimonio concreto y un recuento trascendente del movimiento desde donde la genesis de una obra proviene; así como tambien el propósito de perpetuarlo eternamente en un prolongado extasis de amor y liberación.

(1996)

NENE D'INZEO: "LA POESIA ME HABITA DESDE SIEMPRE"  

Nené D’Inzeo es profesora de Literatura Castellana y de Interpretación Poetica. Entre los numerosos libros que publicó recordamos Zig-Zag (prosa y poesía), Las marionetas vuelven de la guerra (poesía), He buscado la paz (poesía) y Los habitantes del laberinto (novela). Sus obras han sido editadas en Argentina, Peru, Paraguay, Brasil y España. Se ha destacado tambien como prologuista, escribiendo prólogos para las obras de conocidos escritores, entre los que mencionamos a Mané Bernardo y Angela Colombo. Le interesa el ensayo, género en el que abordó temas como Alfonsina y los miedos, Octavio Paz y la palabra, Los mitos y el hombre y El otro espejo en la literatura. En literatura infantil incursionó con La princesa ríe.
Nos acercamos a Ediciones Tu Llave, la editorial que dirige, para conversar con ella sobre su ultimo libro, Aceptación de la locura, en cuya contratapa leemos estas palabras de Arturo Berenguer Carisomo: "Estamos frente a un volumen revelador de profundas angustias trasmutadas en poesía de cuño muy actual, reveladoras de gran talento, valiente audacia expresiva y densa cultura filosófica y literaria, notablemente atestiguada en las numerosas sentencias y frases de multiples autores, que sirven de compendio a lo ya expuesto poeticamente".
Este es el diálogo que mantuvimos, para "La Cultura en EL TIEMPO":
- ¿Por qué eligió este titulo para su nuevo libro?
- Porque creo que aceptamos sin miedo "esa supuesta locura", germen del hombre, de ese mismo hombre que luego, en los avatares del diario vivir, la abandona, superándola, para diplomarse de cuerdo. Con la aceptación comienza la auténtica lucha por la superación espiritual.
- ¿Por qué otro libro de poesía? ¿Abandonó la narrativa?
- De ninguna manera abandoné la narrativa; es mas: hay tres ensayos inéditos y he comenzado otra novela. En cuanto a la poesía, ella me habita desde siempre. Mis tres primeros libros -Zig-Zag, Las marionetas vuelven de la guerra y He buscado la paz- son de poemas. Pienso y dialogo conmigo misma en poesía. La amo profundamente; es más, creo que en todos ella anida, sólo que a veces no la respetamos lo suficiente como para permitirle su libre vuelo, y menos aún nos atrevemos a la búsqueda de la justeza de la palabra.
- Hablemos de los temas fundamentales de la obra. En primer lugar, lógicamente, la locura.
- "Locura" es una palabra de origen oscuro, acaso árabe. ¿De qué manera podemos dibujar el límite preciso entre locura y razón? Amamos locamente (pasión), trabajamos locamente (stress), creamos locamente (sublimación). Armonía dentro del Caos.
- ¿Y el amor?
- Es la vida, la justificación de mi paso por éste, mi tiempo. Amor a la naturaleza, al hombre a mi costado, amor a mi marioneta cósmica. Sólo desde él, podemos encontrar nuestra ubicación y camino y por ende, gozar de la maravilla de vivir. Aunque esa ubicación no siempre se logra por senderos de felicidad. Amar es poder salirse de sí para regresar: colmada y crecida.
- También está presente la muerte.
- Como el comienzo de un misterio que nos acerca a otra dimensión, el ciclo inexorable que repetimos a cada instante de nuestro paso hasta alcanzar y supuestamente definitivo para la mente humana. Prolongación, presencia.
- Y una posible redención mediante el resurgimiento.
- El resurgimiento es lucha, superación, búsqueda descarnada de nuestro espíritu, elevación.
- ¿Es la belleza una forma de comunicarse con los demas?
- Desde mi ángulo de visión, el oscurantismo, la exagerada síntesis, el pulimiento en pos del goce intelectual, destruyen a la poesía. Dice Huidobro: "pule, pule, te quedas sin nada". El poeta debe "sentir la justeza de su palabra". La poesía debe ser grabada en la mente del lector; cada verso responder sí, a una síntesis, pero síntesis "conceptual". La metáfora al servicio de la auténtica comunicación: la de vibrar. Surco y siembra.
- ¿Considera que en la lírica hay elementos autobiograficos?
- No sólo en la poesía, sino en toda creación literaria, el artista plasma vivencias recordadas o no; aún cuando cree estar en el paroxismo de su creación, no hace sino “aprehender" vivencias. Acaso Agatha Christie no era una mujer dulce y pacífica? Sus fantasmas y vivencias caminaron las hojas y quedaron en paz.

(EL TIEMPO, Azul, 28 de junio de 1992)

Maria Isabel Clucellas: la responsabilidad del escritor

Tiempos fuertes, el nuevo libro de María Isabel Clucellas, fue presentado en la Bodega del Cafe Tortoni. En esa oportunidad, se refirieron a la obra el Dr. Raul H. Castagnino, presidente de la Academia Argentina de Letras, y el señor Roberto L. Elissalde, secretario de la Academia Argentina de la Historia. La coordinación estuvo a cargo del escribano Alberto Allende Iriarte y leyó pasajes el señor Santiago Sierra Castro.
Sobre esta novela conversamos con la autora, para "La Cultura en EL TlEMPO".
- ¿Por qué su libro lleva por título Tiempos fuertes"?
- Tiempos fuertes es un titulo de connotaciones bíblicas. En los Evangelios es dado llamar así al período cuaresmal, tiempos duros de penitencia, de preparación, que culminan en la Cruz y se glorifican y trascienden en la Pascua de Resurrección. El libro de referencia, por su parte, abarca si no cuarenta días, sí cuarenta años de gesta que se componen de luchas heroicas -las Guerras de la Independencia- y de luchas intestinas -la anarquía-. El país transitó entonces por tiempos muy arduos que van desde 1810 a las vísperas de la batalla de Caseros, primer paso hacia la Reorganización Nacional. Esta se concretaría poco despues bajo el signo de Ia Constitución. Creo válida Ia aproximación conceptual de ambos espacios. De allí el título del libro.
- ¿De qué fuentes procede el material histórico que sustenta su narrativa?
- De Iecturas y relecturas de documentos y de memorias de nuestros próceres. A tal fin, me remito a la bibliografta incluida al final del volumen. Estas lecturas me permitieron entrar en contacto directo con los protagonistas de nuestra historia patria y con episodios no tan difundidos de ella por no pertenecer en su mayoría a las grandes líneas de la historia.
- ¿Cómo elaboró esa información, para que pudiera convertirse en literatura?
- Tuve en cuenta que leer y releer implica también desechar. No olvidemos que el historiador debe ocuparse de todos los sucedidos y que el escritor, en el caso de tratar temas históricos, elige o es elegido por su tema; en este aspecto, una de las diferencias fundamentales entre la historia y la literatura está señalada por la selección que todo arte implica.
-El ambito geográfico ue abarca en su obra es vastísimo. ¿Qué la llevó a ocuparse del territorio argentino en su totalidad?
- Resu1ta evidente el hecho de que la gesta emancipadora y la anarquía no sólo abarcó el país todo, en especial sus fronteras y territorios más distantes de Buenos Aires, sino también que 1o desbordó, llevando a los ejércitos patrios a los países vecinos de Chile, Peru y Brasil. No menciono directamente a Paraguay, Bolivia y Uruguay porque, como es bien sabido, estos territorios en 1810 formaban parte del virreinato del Río de 1a Plata y, luego del pronunciamiento del 25 de mayo de aquel año, configuraron las Provincias Unidas del Rio de la Plata, de las cuales formaban gustosa, declarada y querida parte. Sólo despues, en distintos momentos, y no todas tan distintas circunstancias...
- ¿Qué desea transmitir a los lectores?
- Emoción. En particular, emoción patria, arraigada, telúrica, de sangre. A 1a vez, me postulo contra la desinformación, la mala o incompleta información, y, por cierto, contra la deliberada deformación y tergiversación informativa. Quizas, acercarse a un libro de cuentos o a una novela de tema histórico resulte más atractivo y ameno al posible lector que abordar un seco libro de historia. Por eso, creo que el escritor de estos temas debe asumir la responsabilidad de un trabajo basado en elementos ciertos, objetivos en lo posible, pues la fuerza de transferencia que posee una página bien escrita, escrita con arte, no debe ser utilizada en detrimento de la verdad histórica.

(EL TIEMPO, Azul, 1991)

TERESA GOMEZ SAA: NARRAR LA RAIZ AMERICANA

Teresa Gómez Saa es mendocina. En esa provincia cursó sus estudios de Licenciada en Periodismo y se desempeñó como Jefe de la catedra de Relaciones Humanas, en la Escuela Superior de Periodismo. Realizó cursos sobre politica latinoamericana en la Universidad del Pacifico, California, y fue becaria de la OEA y el Ministerio de Bienestar Social de la Nación.
Entre sus obras recordamos Doscientos años en mi tierra y Esquema, libros de poemas presentados por el doctor Raul Castagnino en la Casa de Mendoza, en Buenos Aires. Fue distinguida con una mención en el Certamen Nacional de Azul, en poesia, en el año 1971 y recibió el Tercer Premio en narrativa de la Bienal de Mendoza, por su novela Lucia y las rosas, entre otros galardones.
Recientemente apareció un libro de cuentos de su autoría, en el que aborda una tematica sumamente interesante para los lectores hispanoamericanos; sobre este volumen, titulado El templo de la montaña, conversamos para "La Cultura en EL TIEMPO".
- ¿Cómo surge en usted la idea de escribir cuentos sobre el pasado americano?
- Surge porque soy profundamente americana, la séptima generación de argentinos, y me apasiona el imperio que llegaba hasta Cacheuta, en Mendoza, cerca del Lago del Inca.
- ¿Que papel juegan en sus textos realidad y fantasía?
- Toda fantasía tiene una base de realidad, y a pesar de tener una fantasia desbordante, tengo los pies bien puestos sobre la tierra. Creo que paso constantemente de un mundo paralelo a otro, de la fantasía a la realidad; siempre los entremezclo.
- ¿Sucede lo mismo con el sueño y la vigilia?
- Cuando dormimos, el espíritu visita otros mundos y trae de ellos nuevos conocimientos. Mi cuento "Soledad" aborda el tema del pasaje de un mundo a otro, y el personaje no recuerda en cuál de ellos vivió la experiencia que está contando.
- ¿Coincide conmigo en que son textos iniciáticos, en los que se da el acceso a una nueva dimensión del ser humano?
- Sí, son iniciáticos. Voy en busca de una nueva dimensión del hombre, hacia una evolución mas espiritual. El espiritu, perfume del cuerpo, es eterno porque nosotros lo creamos, pero la materia tambien es eterna, dado que no desaparece, se transforma. Si la evolución es grande, el hombre no muere; ese -como el de la juventud eterna- es uno de los sueños del ser humano.
- ¿El amor forma parte del misterio? ¿Por qué se lo relaciona con él?
- El amor es la raíz del universo; el universo fue creado en un acto de amor. Todo misterio está relacionado con él, porque el acto del amor en sí -la procreación-es misterioso, el principio de la vida tambien. Es la base de muchos cuentos; al mismo tiempo que lo es el misterio.
- ¿Qué desea transmitir a los lectores?
- Quiero transmitirles energia positiva; yo enseño lo positivo de la vida, el amor a lo creado. Esa energía positiva se convierte en algo positivo para los demas. Pero también quiero divertirlos.

(EL TIEMPO, Azul, 6 de octubre de 1991)

FLORENCIA GÜIRALDES: "LA MARAVILLA DE LA PALABRA"

Florencia Güiraldes nació en Buenos Aires en 1950 y desde 1978 esta radicada en Azul. Es profesora de Filosofia y Ciencias de la Educación; cursó tambien estudios de Licenciatura en Filosofía en la Universidad de San Miguel. En el año 1989 recibió el 2° premio nacional "EI Quijote de Plata XI" (Santa Fe), por poemas de su libro inedito La Sed sin Nombre; en ese mismo año apareció Poemas de la Voz y del Silencio, obra acerca de la que conversamos para este suplemento.
- ¿Cómo surge su primer libro?
- Los primeros poemas surgen misteriosamente y frente a mi asombro; otros los siguen incansables. Luego, con el estimulo de quienes transitan el ambito poetico, cobra cuerpo la idea de reunir algunos en un libro. De una manera, tambien creativa, se encuentra en un momento el clima vertebral que nuclea el libro. Y el libro nace.
- Se lo ve relacionado con sus estudios de Filosofia.
- Ve usted esa relación porque la Filosofia es tambien una profunda vocación en mí, de tal manera que los estudios no son algo agregado, sino que se convierten en una búsqueda que me habita y es parte de mí misma. Desde esa que soy, encarnada también en un hacer filosófico, escribo.
- ¿Busca la esencia a traves de la poesia?
- No hay premeditación de búsqueda. Al escribir no busco otra cosa que escribir; es un dejar salir un tropel de vida, solo dejarlo en la palabra. No hay búsqueda de respuestas a un nivel consciente, porque en este momento de mi quehacer poetico me demoro en el amor a las preguntas, a las grandes indagaciones. A nombrarlas.
- Diriamos que intenta recuperar el tiempo -o, al menos, a los seres que el transcurrir del tiempo le arrebató- mediante imagenes como la del puente. ¿Es el poema un punto de reencuentro?
- No lo habia pensado de esa manera; tal vez lo sea. Lo vivo mas como un llamado, una voz invocante, un himno a mis ausentes. Una exaltación del fuerte sentimiento que me liga a sus presencias y a sus ausencias.
- ¿Cree, como dice en sus poemas- que el hombre es un angel caido? ¿Cuanto tiene de hombre y cuanto de angel?
- En el ambito poético experimento la maravillosa libertad del decir. Dije del hombre casi lindando con el ángel o con cierta visión del angel, pero no me pregunté por qué. Luego digo del hombre como avidez -palabra que está en el título de mi próximo libro-, porque al experimentarme lo experimento como avido de tierra y cielo, pero tampoco hago preguntas del por qué. Frente a la claridad y precisión propias de la filosofía, encuentro en la poesía la libertad y la intuicion en el juego convocante de las palabras. Es una experiencia de profunda libertad y de amor a la palabra, por eso me es dificil responder a esas preguntas. Yo no las hago; hoy me contento con un decir.
- ¿Por que afirma que "alguien arrancó las alas sin llevarse el vuelo"?
- El por que se arrancan las alas, la noción de pecado y caida, son propias de una tematización religiosa; no soy ajena a una experiencia de religiosidad, pero no quiero pedirle respuestas a la poesia.
- ¿Qué busca a traves de la lírica?
- No busco nada ajeno al puro acontecimiento del surgimiento de la palabra. Es el gozo de dejar brotar la narración. El reconocerse en lo escrito, el contento o no frente al poema logrado, la necesidad de comunicarse, son todos después. La palabra me seduce, a veces me arrebata, y escribo solamente para no oponerme a mi misma y que surja ese caudal vivencial que busca concreción en la palabra. En la maravilla de la palabra.

(EL TIEMPO, Azul, 6 de enero de 1991)

ELENA CABREJAS, EN EL TALLER DE POESIA

Importantes premios jalonan la trayectoria poetica de Elena Cabrejas, creadora que brinda cotidianamente su experiencia y su conocimiento de las letras en el taller de poesía de la Editorial Marymar, de Capital Federal. Nos acercamos a una de estas reuniones, para hacerle las preguntas que transcribimos.
- ¿Quienes pueden participar en el taller de poesia que dirige?
- Pretendemos que quienes asisten tengan un minimo de preparación, cierto nivel. Cuando llega un postulante le hacemos llenar una solicitud en la que debe decirnos cuáles son los autores que ha leído y sobre que autores le interesa trabajar. Le pedimos tambien algún poema; leyendo una sola composición, una puede darse cuenta de si el novel escritor puede crecer o no. No pretendemos que el tallerista sea una imitación nuestra; simplemente nos regimos por el criterio de lo digno. Algun poema puede no gustarme, pero tiene que estar bien escrito.
- ¿Cuantas personas asisten a cada reunión?
- No mas de diez. Queremos trabajar con grupos reducidos, porque permite una comunicación mas profunda.
- ¿Cómo encaran la tarea?
- Hacemos una hora de teoría y una
práctica. Profundizamos y analizamos la obra de diversos autores; no todos les gustaran a los asistentes, pero estan contentos, pues nos ocupamos fundamentalmente de poesía argentina e iberoamericana. Pero no nos detenemos mucho en cada poeta, porque ello podría dar lugar a una influencia que no conviene. Tambien escribimos "a la manera de", tomando diferentes autores, para evitar la copia.
- ¿Qué busca el escritor que se inscribe en un taller?
- Quiere tener mas conocimientos dentro de todo el espectro literario, y busca, principalmente, la comunicación con sus pares. Se reúnen por necesidad espiritual, y del grupo que formaron al principio surge uno mas reducido, formado por los pares. Es éste un grupo que ayuda a crecer.
- Además del trabajo especifico de analisis de los textos, compartiran otras actividades.
- Por supuesto. Vamos al teatro, a cafes literarios; existe tambien el proyecto de presentarse en publico, interpretando cada uno sus propios poemas. Ademas, participan en concursos cuando se sienten preparados para ello.
- ¿Qué conciencia se forma en cada creador?
- Deben tener la idea cabal de que la tarea del escritor es ante todo trabajo; se supone que preexiste la creatividad, pero no deben dejarse llevar por la ansiedad de verse en letras de molde. Es necesario leer mucho, fundamentando las lecturas, y desechar todo lo que no sirve. Hay que saber apartarse de uno mismo para tener un juicio claro, y tambien darse cuenta cuando algo esta acabado. El crecimiento es para toda la vida; la capacidad de asombro nunca debe terminarse.
- ¿Desde que punto de vista se analizan los poemas?
- Hay un criterio muy importante: no objetar la tematica. Nos reunimos y opinamos con respeto, siempre desde el punto de vista del lector; se favorece así el intercambio y todos aprendemos.
- Usted, como coordinadora, da lineamientos?
- Les doy total libertad. Hay, desde luego, ciertos criterios objetivos que cada uno aprenderá a manejar; eso constituye un motivo de alegria para los talleristas, pues ven que pueden analizar los textos de sus pares, encontrar que una palabra no es la indicada, o que puede expresarse un mismo sentimiento en forma mas adecuada.
- ¿Cuáles son los autores en que se basa la teoria y la práctica?
- Para la teoria recurrimos a Octavio Paz y a Borges, entre otros. A partir de los analisis que Borges ha hecho de algunos poemas, extraemos conclusiones que aplicamos a los poemas que presentan en la reunion. Leemos tambien creaciones de Orozco, Vallejo, Neruda, Breton, Dylan Thomas y muchos otros poetas.

EL Tiempo, Azul, 1989

CRISTINA PIÑA: EVOCACION DE MANUEL MUJICA LAINEZ

Cristina Piña, nacida en Buenos Aires en 1949, es poeta, critica literaria y docente universitaria. Ha publicado tres libros de poemas: Oficio de mascaras (Botella al mar, 1979; Primer Premio Concurso Isidoro R. Steinberg); Para que el ojo cante (Torre Aguero, 1983) y En desmedida sombra (Torres Aguero, 1987). En 1988, su colección de poemas Pie de guerra mereció el Tercer Premio del Concurso de Poesía del diario La Nación. Ha publicado dos libros de ensayo: La palabra como destino. Un acercamiento a la poesia de Alejandra Pizarnik (Botella al Mar; 1981) y Marco Denevi:la soledad y sus disfraces (Universidad de Belgrano, 1983; Primera Mención Premio Coca-Cola en las Artes y las Letras, Categoría Crítica Literaria) y el Estudio preliminar a las Páginas de Olga Orozco (Celtia, 1984); asimismo, numerosos artículos y reseñas en diarios, revistas y volumenes colectivos del país y del exterior.
En 1982 mereció la Beca Fulbright para asistir durante cuatro meses al Programa Intemacional de Escritores (IWP) de la Universidad de Iowa, U.S.A. Desde 1974 ejerce la docencia universitaria y, entre 1984 y 1986, fue Decana de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Durante cinco años ha sido becaria del CONICET. Es colaboradora de diversas revistas y periódicos (La Gaceta de Tucuman, Clarín, La Nación), desde 1987 conduce el programa La escritura que se emite de lunes a viemes por Radio Municipal y está a cargo de la columna de literatura en la audición Antes de Medianoche que se emite semanalmente por ATC.
Nos conocimos cuando, al leer una nota suya, descubrí que compartíamos un mismo interes: la obra de Manuel Mujica Lainez, tema de mi Tesis de Licenciatura. Al cumplirse el quinto aniversario de la muerte del escritor, lo evocamos en este diálogo.
- ¿Cuándo empezó a estudiar exhaustivamente la obra de Manuel Mujica Lainez?
- En rigor, mi primer trabajo sobre su obra se publicó en 1974, pero se trata de un amor adolescente: el primer libro que me compré con mi primer sueldo -tendria diecisiete años- fue La casa, porque a los quince o dieciseis había descubierto Misteriosa Buenos Aires y Aqui vivieron en la biblioteca de mis padres. Por supuesto, despues lei toda su obra anterior y, año tras año, los libros que fue publicando.
Cuando terminé la Facultad y empecé mi labor periodistica, hice notas de diversa extensión sobre sus libros sucesivos, pero sólo en 1984, tras la muerte de Manucho, inicié el estudio sistemático de su obra.
- ¿Podría dar un motivo de su elección?
- Bueno, ante todo, porque soy fiel a mis amores juveniles, no por una mera cuestión de apego al pasado, sino porque creo que, cuando un autor nos impresiona en ese periodo tan receptivo que es la adolescencia, es por razones realmente importantes. Esas razones son las que he querido desentrañar en diversos artículos.
- ¿Qué aspectos destaca en su narrativa?
- Tras haberlo leido mucho, haber escrito bastante sobre él y ,sobre todo, haber reflexionado largamente acerca de su producción, creo que lo que me impulsó a ahondar en su literatura es la singular articulación que ésta presenta entre la riqueza de los mundos imaginarios y un retrato a la vez revelador, implacable, ideologizado e idealizante de la clase alta argentina. Tambien, por su capacidad para crear personajes inolvidables, de singularísima humanidad -tan pequeños y tan grandes como cualquiera de nosotros-, para reconstruir atmósferas y estilos de vida perdidos para siempre e imbricar, con una soltura envidiabie y muy poco común, el humor mas desopilante con una ternura ultima que siempre me ha conmovido. Por fin, porque hay momentos en su prosa en que el lenguaje alcanza una perfección y una densidad casi únicas.
- ¿Cuál es la situación actual de los estudios sobre el particular en todo el país? Cuando escribí mi Tesis, en 1984, sólo disponía del libro de Carsuzan y el de Jorge Cruz; no creo que la bibliografía abarque otros volúmenes aún.
- Diría que la situación actual es pobrísima. Si dejamos de lado seis o siete locos que creemos que practicamente está todo por decir sobre su obra, la gran mayoría de los criticos e investigadores la han archivado como algo exótico y demodée. Y esto básicamente por prejuicios ideológicos; como Mujica Láinez era una de las expresiones mas transparentes de una determinada ideologia literaria y social, se lo desdeña. Tambien, quizas, porque se confunde con el escritor al "personaje" publico que el mismo creó -con sus boutades, su dandysmo, su actitud constante de epater les bourgeois, su deliberada frivolidad (que, como él sabiamente señalaba, no es lo mismo que superficialidad, ya que el frívolo puede ser inteligente, mientras que el superficial es irredimiblemente idiota).

Sociedad e historia

- Creo que Mujica Láinez es el retratista de una clase social. ¿Diría que la ve con orgullo, compasión, ironia?
- Sí, coincido con usted en que retrató como nadie a la clase alta argentina. En cuanto a su enfoque de ella, para mi conjuga una profunda admiración y respeto por su originaria misión histórica, con una mezcla de disgusto y compasión ante su fracaso. Sin duda, hay ironia en su manera de representar a muchos personajes, pero creo que predomina una especie de melancolía ante su incapacidad para estar a la altura de la historia. Al respecto, es importante tener en claro que Mujica Láinez, si bien es un duro critico de su clase, no pone en evidencia sus defectos a partir del rechazo de su ideologia o de su función central en la construcción del pais, tampoco a partir de la propuesta de una ideologia, sino que su critica es esencialmente un reproche por haber malogrado, a causa de su superficialidad y su ceguera, el proyecto del 80.
- El abordaje de temas históricos es una constante en la obra. ¿Tiende a buscar una identidad? ¿Ve usted algún otro propósito?
- Primeramente, creo que es preciso discriminar dos tipos diferentes de reconstrucciones históricas: las de la historia argentina y las de la historia universal. En el caso de las primeras, y como lo he señalado en diversos articulos, creo que Mujica Láinez intenta recuperar e ilustrar el espíritu de la clase alta argentina, a la cual asocia íntimamente con el que considera su espacio propio: la ciudad de Buenos Aires. Por una hipóstasis congruente con su ideologia -liberal en lo económico, conservadora en lo politico y estetizante en lo artístico- la identifica con el pais y sus habitantes, por lo cual los libros pertenecientes a la "saga porteña" pueden leerse como un intento por captar la identidad nacional y analizar las razones que han llevado al cambio en la configuración socioeconómica y política del pais.
- ¿Qué sucede con reconstrucciones como Bomarzo o El Unicornio?
- En el caso de las reconstrucciones que se abren a partir de Bomarzo, Mujica Láinez deja de lado la pregunta por la identidad nacional y toda injerencia en el debate sobre los rasgos constitutivos del país, para centrarse en una supuesta esencia universal del hombre, al cual retrata en diferentes recortes temporales. Al respecto, es interesante señalar que tal captación esencialista de lo humano determina el parentesco psicológico de personajes históricamente tan alejados como los de las novelas como Sergio y El unicornio.

Flaubert, Proust y un proyecto narrativo

- ¿CuáI es la importancia de Manucho en la literatura de nuestro siglo?
- Sin restarle un ápice de su importancia capital dentro del ámbito de la literatura argentina, no creo que a Mujica Lainez pueda considerárselo un autor de incidencia internacional. Ahora bien, dentro de la literatura argentina de este siglo, creo que ocupa un lugar equivalente al de un Proust en la literatura francesa en tanto es el ultimo representante sobresaliente de un proyecto narrativo que alcanzó su punto maximo de apogeo en el siglo XIX: aquel que entiende la novela como un reflejo especular y totalizador de la realidad tanto social como subjetiva.
- ¿Marca el fin de una etapa?
- Sería quien cierra una determinada manera de narrar, superada a partir de los profundos cambios operados en el siglo XX en los diversos campos del conocimiento y la experiencia, los cuales generaron, en el arte contemporaneo, nuevos códigos de representación y de tratamiento del lenguaje. Acerca de este, Mujica Láinez todavia lo trabaja desde la perspectiva de una "escritura artesanal", asociada a la doctrina del "arte por el arte" que plantea un Flaubert, por ejemplo.
- Independientemente de cuanto usted expone, debemos señalar su importancia como evocador de un estamento.
- Por cierto. Creo que es un cronista privilegiado de nuestra clase alta, y la lectura de su "saga porteña" nos enseña más sobre la visión del mundo y del pais de dicho grupo social, que veinticinco volumenes de historia o de sociologia. Y no solamente por lo que cuenta, sino por la manera en que lo cuenta y por la forma en que articula sus grandes temas: el tiempo, la decadencia, el arte como única manera de perduración mas allá del "ultraje de los años". Y ello porque, hasta en sus críticas mas virulentas, Mujica Lainez es un representante de dicho estamento social, al que entendió como pocos.

(EL TIEMPO, Azul, 1989)

MARIA LUISA DE LUJAN CAMPOS, DEVELADORA DE MUNDOS

María Luisa de Lujan Campos egresó de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires; actualmente se desempeña como profesora en el Instituto Social Militar Damaso Centeno, en la Facultad de Historia y Letras de la Universidad del Salvador y en establecimientos de enseñanza secundaria. Es autora de numerosos libros para chicos y grandes, por los que ha recibido importantes premios; colabora tambien en el diario La Prensa y en las revistas Esquiú, Criterio y Consudec. La entrevistamos, para "La Cultura en EL TIEMPO", porque queríamos saber como surgió su vocacion por la literatura.
- ¿Recuerda cuándo escribió su primer cuento?
- Creo que era muy pequeña; los recuerdos que tengo de mi infancia se refieren todos a lo mismo: el gozo y la necesidad de escuchar relatos y, a la vez, imaginar y narrar sucesos. Me acuerdo de que funcionaba como "juglaresa" en el grupo de amigos que me buscaba para que les contara "cosas de misterio" . Me sentia a mis anchas poblando los cuentos con seres fantasticos. Recuerdo que la mirada embelesada de algunos chicos era una inyeccion de entusiasmo para seguir creando. Y asi, las historias se trababan en ligazones de hechos infinitos, cuyos finales, suspendidos en nuevos "misterios", daban pie para nuevas narraciones en los dias sucesivos.
- ¿Se valía de su imaginación solamente?
- Lo que sucede es que para todos resultaba, sin dudas, un juego apasionante; yo me realimentaba leyendo muchisimo, y mi vida ha transcurrido un poco de esta manera. El impulso inicial permanece, aunque hayan variado las motivaciones y los ambientes de mis mundos de ficción.
- ¿Cómo surge cada relato?
- Los personajes y los temas conviven conmigo diariamente, pero debo estar alerta para descubrirlos. Sucede como en el juego de la "mancha": salen a buscarme, "tocandome" desde cualquier situación cotidiana. Entonces sé que debo perseguirlos, descubriendolos como a dibujos escondidos debajo de una maraña de líneas que no me son ajenas, que me perturban. Un infimo gesto, a veces, desencadena una historia que percibo globalmente, para la cual debo crear un mundo con su propio clima. Y ser en esto imagen y semejanza del Creador; es lo que me inunda de miedo, pero tambien de gozo.
- ¿Por qué no da a conocer su poesia con la misma frecuencia? ¿No se siente poeta?
- Confieso que en un momento dado escribí mucha poesia, sin embargo, he juzgado estas obras con actitud cautelosa; por su sentido de globalidad, de sintesis, de metafora, las siento muy cerca de mis cuentos. Por más que lo realizo como un acto timido y privado, sigo escribiendo lírica. Casi siempre, es una forma de conversar con el Dios de mi fe, una propia oracion a traves de la cual, sensiblemente, puedo palpar su infinito.
- En su obra -lirica, narrativa y textos didacticos- puede observarse un mismo planteo existencial. ¿Cómo lo definiría?
- Aun cuando el enunciado pueda parecer ambicioso y abstracto, diré que es el Hombre y su destino, con todo lo que ello implica: lo paradojico, lo presuntamente absurdo, los miedos, la tenaz búsqueda de la felicidad como respuesta a esa memoria genética acerca de la tierra prometida. Me siento instigada a develar mundos, cuando me enfrento a esa dificultad del hombre para encontrar el verdadero y esencial núcleo de la existencia, que debe ser descubierto a costa de las angustias, los temores, los absurdos en que nos coloca la vida diariamente.
- Es, entonces, el Hombre el fin último de su obra.
- Por supuesto. Atrapar esos demonios o angeles que se intuyen, se tocan, se vislumbran, pero que siempre huyen hacia territorios de futuro, en donde el misterio y la esperanza de una felicidad se metamorfosean en promesas de respuestas verdaderas, es uno de los afanes de mi escritura. Y en casi todos mis personajes, inclusive en aquellos en los que se patentiza un destino de crueldad y abyección, siempre está presente el Hombre, al fin y al cabo, tan heroico en ese deshacerse y volverse a recomponerse, entre preguntas y afanes no cumplidos o apenas satisfechos. Sin embargo, y a pesar de todo, creo que el de mis libros constituye un mensaje de esperanza, alentado por una Presencia implícita.
- Ha recibido muchos premios. ¿Nos mencionaría los que más influenciaron su carrera, ya sea como estimulo o como reconocimiento?
- En realidad, cada premio es un espaldarazo para la creación propia, y un desafio a la responsabilidad del escritor. Dentro de su tiempo y de sus circunstancias, cada premio otorgado cumple, básicamente, con las caracteristicas enunciadas. Nunca se me ocurrió cualificarlos; todos fueron importantes para mí. Recuerdo el que me otorgó, mientras yo estudiaba en Filosofía y Letras, el Centro de Estudiantes de Medicina, organizador de un certamen de poesía ilustrada; el de la Universidad y el Gobierno de Cordoba, que me afirmó como escritora; el del Fondo Nacional de las Artes, que me permitió publicar mi libro de cuentos, y los de la OMEP y la SADE, que distinguieron mi literatura infantil.
- ¿En que trabaja actualmente?
- Acaba de aparecer mi libro Belisario o amor de espantapajaros, editado por Plus Ultra. He terminado dos volúmenes de cuentos para adultos, El miedo contra la pared y El cajon del angelito, y ya comencé a escribir otro libro de narrativa.

(EL TIEMPO, Azul, 1989) 

ERNESTO MONTEAVARO, FOTOGRAFO DE ESCRITORES
  

Los lectores de "La Cultura en EL TIEMPO" conocen las fotos de Monteavaro, ya que aparecen en los reportajes que se publican domingo a domingo. Ernesto se ha definido como "el fotógrafo de los escritores" y, en verdad, su presencia es una grata costumbre en los acontecimientos culturales de la Capital. Sobre la especialidad a la que se ha dedicado a instancias de la escultora Eva Klewe, conversamos para este Suplemento.
- ¿Cuándo empezó a sacar fotos?
- Saqué mi primera foto a los cuatro años, en un viaje que hice con mi madre, en el primer aniversario de la muerte de mi padre. Fuimos a Lujan y, como el camino era de barro, se encajó el coche; yo les saque una foto con la maquina Kodak que llevaban, cuando trataban (mis familiares) de desencajarlo. Desde ese momento, siempre anduve con una camara en la mano.
- ¿Cuales fueron los temas que eligió?
- Antes era paisajista, porque me gustaba hacer audiovisuales y tenia el propósito -que llevé a la práctica- de hacer conocer el pais, porque me daba cuenta de que las fotos de turismo que había eran fotos de turista del asfalto.
- ¿Qué significa eso?
- Hay cosas que están lejos del asfalto que tienen una belleza muy importante. Yo veía una repetición en los temas fotográficos ya que, con distintas variantes, eran lo mismo para Tucumán, para Salta o para Jujuy. Y las cosas que no estaban en el asfalto no salían, porque los turistas sacaban fotos superficiales.
- ¿Cuál fue su innovación?
- Yo viajaba con un auto y un remolque, en el que llevaba una carpa para hacer alto en cualquier lugar del camino, yendo en la dirección que nos llevara la gente del lugar. Entonces, para hacer noche se nos ocurrió buscar una escuela, un destacamento de policía o de vialidad, donde nos quedábamos después de haber pedido permiso a la gente. Dos personas armaban la carpa, otras dos preparaban la cena y después, con un vaso de vino o de ginebra para convidarlos, nos acercábamos y les contábamos de qué se trataba. Entonces la gente se volcaba y nos ayudaba diciéndonos qué nos convenía fotografiar. Así hemos descubierto cosas maravillosas, como una iglesia hecha por Don Juan Miranda con el dinero que ganó como integrante de un circo. EI vivía de las sobras y. cuando el circo se quema y se funde, hace un teatro de títeres con el que sigue juntando plata para su iglesia.
- ¿Qué hizo con esas fotos?
- Armé audiovisuales para llevar cuando me invitaban a una reunión, o a un asado. Mucha gente decía: "Este año no voy a Brasil; me voy a conocer Salta. Nunca me imaginé que fuera asi". Lo mismo con Jujuy y otras provincias.

La imagen y el espejo

- ¿Cómo pasa de paisajista a fotógrafo de escritores?
- En un determinado momento me di cuenta de que el paisaje solo no conformaba una visión completa de mi pais; entonces decidí agregarle la flora y la fauna, y el hombre, inmerso en el paisaje. En el norte no se puede fotografiar a la gente, ni al burro ni al loro...
- ¿Preguntó por qué?
- Porque tienen miedo de que les robe el alma. Entonces. tuve que inventar la forma de fotografiarlos sin que se dieran cuenta: me hice traer del exterior un lente que se llama "cazabobos", que permite fotografiar algo distinto de lo que se está enfocando aparentemente, pero me di cuenta de que eso tampoco servia.
- ¿Por qué no servía?
- Porque la persona se movía y yo me volvía loco, ya que necesitaba la velocidad de la toma inmediata y no la podía hacer. Entonces se me ocurrió sacar con velocidad y hacer que le estoy sacando a otro, la gente no se da cuenta y le puedo sacar todas las fotos que quiero.
- ¿Quien fue el primer escritor al que fotografió?
- Fue una foto en la que no estaba la cara: las manos de Borges. Weiland me presentó a Borges; en esa oportunidad, lo primero que me preguntó fue qué conocimiento tenia yo de Antonio Monteavaro, el que fue amigo de Evaristo Carriego. Era mi tio abuelo. Borges me dijo que podía sacarle todas las fotos que quisiera y como quisiera. Asi empecé.
- Hace poco.
-En el año 1981. El segundo fue Marco Denevi, otro de mis admirados. Denevi se puso furioso, hasta que intervino Weiland y le explicó que yo no cobraba las fotos, que lo hacía por amor al arte; el escritor me pidió disculpas, y así nació una solidaria amistad.
- Una vez nos contó una anécdota de Ernesto Sabato, ¿quiere repetirla?
- Hice que Falú le contara a Sabato un cuento muy gracioso y lo enfoqué muy disimuladamente. Pude sacarlo riendo; cuando se las mostré me dijo: "Usted destruyó la imagen de escritor atormentado que yo tenía". Pero no las publiqué, porque no lo representaban.
- ¿Qué sucedió con Bioy Casares?
- Le hice unas fotos que le gustaron mucho, y eso me abrió las puertas de su casa. El me llamó para hacerme unas serie de preguntas, pues quería actualizar sus conocimientos de fotografía, para mandar a pruebas de galera su libro Historia de un fotógrafo en La Plata y no quería errarle en lo que habia puesto.
- ¿Quién es la mujer mas fácil de fotografiar?
- Yo descubri que Martha Lynch, que era muy latina, se golpeaba la frente; le tomé una foto y se la llevé. Ella me dijo que era la mejor foto que le habían sacado en su vida; la puso sobre las rodillas y me la firmó.
- ¿Tuvo problemas con alguna escritora?
- No son problemas, pero por ahí me dicen que esa toma no las favorece, o que saque otra nueva. pero al cabo de un tiempo terminan por aceptarla y cuando les llevo otra me dicen: "Me terminó de gustar la primera. ¿Por qué? Porque tenemos la visión que nos da el espejo, y esos no somos nosotros. Lo mismo sucede cuando escuchamos nuestra voz en un grabador. Mis retratos no son reconocidos de entrada por el propio retratado, porque yo no le he dado tiempo para armar la imagen que para él es la continuidad de gestos que lo identifican, que está acostumbrado a ver en el espejo.

Diarios, editoriales, exposiciones

- ¿Cuál fue la primera fotografía que le publicó un diario?
- ¿La primera? No tengo la menor idea.
- ¿En qué medios está colaborando?
- Me pide fotos con mucha frecuencia la gente de La Prensa; algunas veces también los de Clarin y de diarios del interior: La Gaceta de Tucuman, El Tiempo de Azul y un diario de Mendoza. Como las fotos me las piden los periodistas, a veces ni sé a que medio las destinan.
- Hablemos de las muestras que realizó en las Ferias del Libro.
- Expuse dos series de retratos de escritores, entre los que te puedo mencionar a Antonio Requeni, Roberto Tálice, Borges y Emesto Schóo. La muestra de Borges, que aqui se llamó simplemente "Borges", va para Holanda, donde se titulará "Homenaje a Borges" y parece que tambien le interesa a Ricardo Adúriz, cónsul argentino en Barcelona. Es posible que exponga allá. También hay algo conversado con Javier Fernandez, cónsul argentino en Paris.
- ¿En qué trabaja, mientras?
- Estoy pensando en una exposición que se titulará "EI mensaje de las manos en el retrato espontáneo"; son retratos en los que las manos tienen preponderancia para definir qué es lo que está pasando por la mente del fotografiado. Tengo más de quinientas fotos de esta clase.
- ¿Con qué editoriales trabaja?
- Con Sudamericana, Planeta y Emece, principalmente; tambien Corregidor y Plus Ultra. Las editoriales me piden las fotos, y si no las tengo, o no les gustan las que tienen, mandan al escritor a que se saque una conmigo. Esto me conviene mucho, porque yo vivo de mi trabajo. Emece va a reeditar próximamente las obras completas de Borges. y me ha pedido una foto para la cubierta de papel brillante; yo a las editoriales les cobro las fotos que van en la tapa o en la cobertura, no las de contratapa o solapa. Tengo un arreglo con todas, y me dan un par de ejemplares de prensa a cambio; pretendo que dentro de diez años, si no la totalidad, por lo menos el noventa por ciento de los libros que se editen en el país tenga la foto de escritores hecha por Monteavaro.

(EL TIEMPO, Azul, 12 de febrero de 1989

Ana Emilia Lahitte: la lucida ceguera del artista  

Ana Emilia Lahitte nació y vive en La Plata, provincia de Buenos Aires. Escritora, periodista, docente, funcionaria, asesora y coordinadora cultural, ha difundido la lírica de nuestro pais dentro y fuera de sus límites. Ha escrito poesía, cuento, ensayo y teatro; sus libros fueron distinguidos por la Sociedad Argentina de Escritores, la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires, el Fondo Nacional de las Artes y otras instituciones.
Con ella conversamos, en exclusiva, para este Suplemento.
- ¿CuáIes son, a su criterio, los poetas que nos representan ante el mundo?
- Me referiré a los poetas de vigencia actual, a partir de la generación del 40. Entre eIlos, señalo a Olga Orozco, Enrique Molina, Alberto Girri, Roberto Juarroz, Amelia Biagioni, Manuel Castilla, Francisco Madariaga, Edgard Bayley, Murena, Alejandra Pizarnik, Giribaldi, Speroni, Maria Elena Walsh, Gianuzzi y GeIman. Pero ya mismo se me ocurren muchos otros.
- ¿Y más cercanos a mi generación?
- Aparecen nombres interesantísimos, como los que arroja la generación del 60: Oteriño, Paita, Castillo, Kamenszain, Thenon, Azcona Cranwell, Teuco, Castilla, y los más recientes: Etchecopar, Mujica, Smerling, Lojo, Valiente Noailles, y cuantos reúne a su alrededor esa publicación 'ya memorable que es Ultimo Reino, dirigida por Víctor Redondo.
- También habría que mencionar a Diario de Poesia, una publicación relativamente nueva, de excelente nivel.
- Es cierto. Con la aparición de Diario de Poesia se está produciendo un fenómeno sociocultural; tiene un staff de gente super capaz y vende miles de ejemplares. En fin, como siempre, se Ileva las paImas a traves de las décadas Poesia Buenos Aires y la invulnerable presencia de Raúl Gustavo Aguirre, pero, en tren de enumeraciones, es imposible fragmentar así. Tengo el propósito serio de Ilevar a libro la propuesta del CIPAC -Curso Intensivo de Poesia Argentina Contemporanea-, donde estudio la obra de tanta gente inolvidable. Aprender a admirar, a valorar, a agradecer, es un ejercicio de taller ampliamente recomendable”.

Los jóvenes poetas

- ¿Cuál es el nivel actual de los jóvenes escritores argentinos?
- Alto. Leen, estan actualizados. Quizas demasiado. En los concursos se nota que el nivel ha subido en forma Ilamativa: saben escribir, pero, por supuesto, eso no basta. Si no se posee esa inasible dosis de "locura" que el artista goza y padece, el poema puede aproximarse a lo artesanal o a lo meramente intelectual. De ahí a la poesia, median abismos.
- Todos conocemos los problemas para editar. ¿Pueden los suplementos subsanar, en alguna medida, esa situación?
- De niguna manera. El libro es intransferible. Si una carencia masiva de sensibilidad y disciplina hace suponer que el libro esta en vias de desaparecer, bueno es advertir que lo que desaparece son pautas de civilización. Cíclicamente se producen estas experiencias límite. Craso error sería confundir progreso tecnológico con progreso cultural. Ademas, basta señalar lo desaforado de aquel “progreso” que nos expone al autoaniquilamiento de la humanidad, para comprender que ciertas circunstancias imponen espejismos -o verdades- cuya fugacidad va en proporción directa a su desmesura. Los virtuales anaIfabetos diplomados "en el mas alto nivel" constituyen una subraza que poco tiene que ver con el lector de raza. Un buen suplemento literario puede Ilegar a inforrnar, exhaustivamente; el libro, forma. Cada cuaI en su rol, en su razón de ser y trascendencia.
- ¿Los premlos testimonian el valor de los escritores? ¿Sirven como pautas a tener en cuenta?
- Si están bien otorgados, lo que vale es haber sido premiado por un jurado que merezca el nombre de tal. EI cheque favorecerá a los acreedores, pero nada perjudica mas que recibir una distinción inmerecida. Creo que el único premio legítimo a que podemos aspirar es que cada lector piense y resuelva por sí mismo lo que nuestra obra Ie sugiere. EI famoso caso Borges habla por las claras: el, no perdió un apice con semejante postergación absurda; en cambio, eI Nobel quedó marcado a fuego por la digitación evidente a que es sometido.
- ¿Cree que existen clanes o grupos dentro de la Ilteratura?
- iPor supuesto! Siempre los ha habido y los habrá, pero poco tiene que ver con la presencia, con la proyección del escritor. Estos grupos de presión suelen integrarse entre quienes carecen de individualidad suficiente como para expresarse por sí mismos. Su vigencia es temporal; lo que importa, seriamente, es cuanto quede de una obra cuando quien la firma ha desaparecido. La seduccion de ciertos personajes en sí mismos suele ser mas evidente que sus valores literarios. Al margen de los congresos, simposios, paneles, reportajes, declaraciones de principios y otras clásicas manifestaciones inofensivas, el artista se mide con su propio destino. Y poco pueden los managers de la preposteridad, aun cuando sueIan disfrutar beneficios inmediatos harto redituables.
- ¿Qué les diría a quienes se inician enel camino de la poesia?
- Jamás doy consejos ni ensayo mensajes. La individuaIidad de cada creador resulta intransferible, y cada cual proyecta nuevos códigos. Sólo perdurarán los que tengan talento, y ese "ingrediente" escapa a todas las definiciones. Por otra parte, detesto el análisis, la disección del hecho poetico; es un trabajo profesoral ajeno aI artista, a su lucida ceguera.

(EL TIEMPO, Azul, 15 de enero de 1989)
(Foto: www.icarodigital.com.ar)

CARLOS ROBERTO MORAN, ESCRITOR Y PERIODISTA 

Carlos Roberto Morán nació y vive en Santa Fe. Es periodista, Secretario de Redacción de "Hoy en la Noticia", de dicha ciudad, y tiene a su cargo la sección de crítica literaria que ha titulado "Piedra de Sol", en "La Capital" de Rosario. Colabora también con otros medios de nuestro país y de México -en el Suplemento "Sabado" de "Unomasuno"-, Uruguay, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos. Sus cuentos han aparecido en estos países y también en España y Alemania Federal; uno de ellos, "Rodeo", se encuentra traducido al polaco en la "Antologfa del nuevo cuento argentino", publicada en Cracovia en este año. Sus volumenes de narrativa, "Territorio Posible" y "Noticias desde el sur" han sido editados en México; antes de fin de año aparecerá "Noticias de Sergio Oberti", su primera obra de edición argentina. Quisimos saber cómo ve la literatura desde la doble perspectiva de escritor y periodista; sobre este tema conversamos para "La Cultura en EL TIEMPO".
- ¿Cuándo comenzó a trabajar como periodista?
- Fue en 1968, en Santa Fe, en un medio grafico. He seguido en ello hasta el presente, cada vez mas escéptico respecto de los medios de comunicación en la Argentina, convencido de que la "libertad de expresión" se refiere, en el pais, mas que nada a las empresas, antes que a los periodistas.
- ¿Cómo se siente en esta profesion?
- No me siento demasiado cómodo, porque no muy seguido contribuye a la creatividad. Es obvio, hablo desde mi experiencia. Soy periodista porque conozco el oficio y lo hago -me dicen- pasablemente bien; en realidad, soy y me siento escritor, pero no stempre es facil admitirlo socialmente, y en general se trata de un segundo oficio que, en los hechos prácticos y como a mi me ocurre, se expresa en forma intermitente.
- ¿Cuál es, a su criterio, la relación entre sus dos oficios?
- La relación mas obvia -que a su vez genera amplia confusión- está dada por la palabra, pero el periodista se refiere siempre a la anecdota, y el escritor -lo pueden decir muy bien Joyce, Kafka, Proust, Borges, Nabokov-, a lo que acompaña a la anécdota. El resto es la confusión consumista que hace llamar "escritores" a los fabricautes de best-sellers, a quienes narran como si escribieran revistas de actualidad; pero estos hechos tan poco c1aros no pueden llamar la atención de manera excesiva, porque vivimos en una epoca donde todos son interrogantes y las respuestas brillan por su ausencia.
- ¿Considera que su labor periodística tiene alguna incidencia en sus creaciones?
- Mi labor periodistica -lo aclaro- es mi ganapan, tarea que sí trato de hacer con responsabilidad. Cuanto mas se vincula con la literatura, menos rutinaria se vuelve, y tambien se vincula con la creatividad; pero soy fundamentalmente un escritor de ficciones, y ellas "traducen" -por decirlo de algún modo- tristezas, alegrías, cansancios, frustraciones, logros, felicidades y derrotas. En ese sentido puede haber incidencia de lo periodístico. Tambien -lo admito- por ciertas maneras de narrar, pero yo con el periodismo tengo muchos litigios, y albergo, respecto de la creación, muchos temores. La creación -me digo- va por otra parte. Ella tiene que ver
con la reflexión que trato de hacer, a traves de la palabra, para contarme el mundo.

El crítico

- Como autor de "Piedra de Sol", ¿qué podría decirnos de la literatura de nuestro país en este momento?
- Como diría Rabanal, la literatura argentina "nada en aguas bajas" actualmente. Es difícil publicar, no hay estímulos para el escritor, no se propician los encuentros, la confrontación de ideas y proyectos. Se advierten los esfuerzos aislados, los proyectos que naufragan, una y otra vez. Algunos escritores, especialmente en Buenos Aires, hacen libros por encargo o escriben sus textos tomando muy en cuenta los vaivenes del mercado; es una especie de "verdad" (obviamente, una mentira) asumida como tal. Hablo -en general- de los escritores de Buenos Aires que alguna, aunque muy menguada, posibilidad tienen de publicar.
- ¿Qué autores prefiere usted?
- De los escritores conocidos y vivos me quedo con pocos: Bioy Casares, muy parcialmente Sabato, Blaisten, Puig, Nestor Sanchez, Piglia, Gusman, Castillo, el citado Rabanal.
- ¿Y los escritores de las provincias?
- En el "interior", palabra reduccionista que no me gusta pero que sirve en la circunstancia, lejos del oportunismo del mercado, con intermitencias y dificuItades, hay quienes elaboran una obra valiosa: el rosarino Lagunas, el santafesino Butti, el cordobes Filloy, el salteño Aparicio, el ahora rionegrino Angelino. Supongo que habrá gente desconocida que tambien hace lo suyo, pero es muy difícil tener noticias de ella, tomar contacto con sus obras de escasa o nula circulaci6n. Es la realidad de un país que no tiene confianza alguna en su cultura, y consecuentemente la anula en base de palabras huecas y concreta indiferencia.

(EL TIEMPO, Azul, 18 de diciembre de 1988)

Fernando Sorrentino: la fluidez de un estilo 

Fernando Sorrentino es cuentista, antólogo y director de la revista de narrativa Lucanor, junto con Juan José Delaney. Ha publicado sus "trabajos en los diarios La Nación y La Prensa y en la revista Letras de Buenos Aires, que dirige Victoria Pueyrredón. A fines del año en curso aparecerá, publicado por la University of Texas Press, un volumen de relatos de su autoría. Sobre este asunto conversamos para LA CAPITAL.
- ¿Quién seleccionó los cuentos que integran Sanitary Centennial and Selected Short Stories?
- La selección la realizó el propio traductor, Thomas C. Meehan, y supongo que quiso mostrar una especie de “mapa” de lo que yo había escrito a lo largo de doce o quince años, como lo indica el hecho de que que ha "picoteado" en uno y otro volumen: hay un cuento de Imperios y servidumbres, dos de El,mejor de los mundos posibles y dos de En defensa propia
- Entonces, será difícil encontrar un rasgo que los unifique.
- Aqui ocurre como con los hijos, que, aunque sean muy diferentes, siempre se parecen un poco entre sí y un poco a sus padres. Es decir, de haber una unidad, ella se debe a que yo soy el autor de todos los relatos y, como tal, no puedo evitar parecerme a mí mismo.
- Imaginamos que estarás muy contento, pero ésta no es tu primera aparicion en ingles, no?
- Es mi primera aparición en un libro que sea todo de relatos míos. Antes de ahora, aparecieron en diversas revistas literarias de Estados Unidos, tales como Mundus Artium, The Texas Quarterly, Translation, Footprint Magazine, Nomroa, Webster Review' y otras unos cuantos cuentos míos, traducidos por el citado Meehan y por otros estudiosos de las literaturas hispánicas.
- ¿Recordás los nombres de los traductores?
- Por supuesto. Los tradujeron Norman Thomas di Giovanni, el traductor de la mayor parte de la obra de Borges; Naomi Lindstrom y Clark M. Zlotchew, entre otros. Zlotchew es, además, quien tradujo al ingles mi libro Siete conversaciones can Jorge Luis Borges, que apareció en Nueva York en 1982.
- ¿Qué estás escribiendo ahora?
- Cada vez que me preguntan esto, me invade una especie de vergüenza o de remordimiento. Y es que, por una u otra razón, jamás trabajo sistemáticamente en la creación literaria: llamále desorganización, pereza, falta de tiempo, escepticismo o lo que quieras. Pero, como me conviene buscarme un, pretexto, podría decir (y es cierto) que tengo la maldita costumbre de encarar al mismo tiempo muchas actividades distintas, entre las cuales la literatura es sólo una más:
- ¿Eso es bueno o es malo?
- Yo escribo únicamente cuando ya estoy seguro de lo que voy a hacer y cuando la fabricación de la escritura no tropieza con inconvenientes; cuando el texto me opone resistencia, prefiero darme por vencido y abandonarlo. Esto tiene su ventaja, que se traduce en la fluidez de un estilo no afectado por el fastidio del esfuerzo.
- Hecha esta aclaración, vuelvo a preguntarte en que trabajás actualmente.
- Me falta redactar el tercero de tres relatos largos (unas cincuenta páginas cada uno), con los que pienso formar un libro que me gusta bastante. Estoy preparando un segundo libro de cuentos, que recopila algunos relatos del agotado Imperios y servidumbres y otros aún no publicados en volumen.
- Tenés tambien una novela inédita.
- Sí. Creo que este año aparecerá la: novela que terminé en enero de 1986, que quiere ser fantástica. Se titula La infantina Soledad.
- ¿Cómo ves tu obra en relación con el público lector? ¿Estás satisfecho con la repercusión que tienen tus cuentos en nuestro país?
- Con excepción de los Cuentos del mentiroso, de los que la Editorial Plus Ultra vendió ya más de cuarenta mil ejemplares, los otros libros míos han demostrado no tener mas de cinco mil lectores cada uno. Lo cual es razonable, porque no creo que. en la República Argentina, haya mucha mas gente que lea literatura.
- ¿Qué leen los demás?
- Lamentablemente, el resto está constituido por ocasionales y burdos lectores de best sellers.

(LA CAPITAL, Rosario, 11 de diciembre de 1988)

ADRIAN LINARI: "CREO EN EL HOMBRE NUEVO"

Adrián Linari es un joven seminarista que se ha establecido en el Noreste de nuestro país, donde -al decir de Adolfo Pérez Zelaschi- "vive en, entre y con las comunidades indígenas y los pobladores mas pobres". De sus profundas meditaciones y sus vivencias en esa zona del territorio argentino, ha surgido DE MI ABUELO -NOSOTROS, LOS CREADORES DEL HOMBRE, su primer libro, publicado por CID hace muy pocos días.
Sobre esta obra, que incluye muchos cuentos aparecidos en este suplemento, conversamos con Adrián.
- ¿Cómo te presentarías a los lectores?
- Me pone en un brete. No se que decir. Tal vez valga decir que tuve un abuelo que estaba hecho de pan y de ramas, que fue quien me enamoro de la escritura, y una abuela que era de canción y de sonrisas, que fue la que me enseñó a soñar. Puede poner que estoy en deuda con todos los poetas y escritores que viven entre Macondo y Comala, y que cada tanto me subo a la grupa de Don Quijote de la Mancha, sobre todo para escucharlo a Sancho. Y, para terminar, puede decir que nunca aprendí tanto como en este mundo quebracheño y montaraz, donde existe la Minga y el hacha es bandera contra el hambre. Creo que el resto no tiene mayor importancia.
- ¿Qué tareas desempeñas en la actualidad?
- Estoy trabajando para un proyecto diocesano de promoción humana en esta parroquia del noroeste santafesino que va desde Villa Minetti hasta Gato Colorado, limitando a1 norte con el Chaco, y al poniente con Santiago del Estero. Campesinos, cosecheros, hacheros, ladrilleros y changarines conforman esta geografía humana con la que voy caminando.
- ¿Crees que tus cuentos guardan relación con la labor que llevas a cabo?
- Escribir es, ante todo, una necesidad. Creo que si viviera solo en una isla del Pacifico, sin posibilidades de comunicación con la gente, seguiria escribiendo. De todas maneras, esta forma de expresión es parte de la opción de vida que he elegido. Me prometí no vivir nunca el divorcio entre lo que se dice y lo que se vive. Espero poder seguir cumpliendo con esa promesa. Hay otro punto mas que viene al caso: en un mundo en el que las mayorias no pueden gozar del pan de la palabra escrita, uno sabe que está escribiendo para un sector reducido, y que justamente no coincide con éste con el cual está caminando. Y esto se transforma en todo un reto. Hay un libro que no tiene desperdicio; se llama Mentalidades Argentinas, de Perez Amuchástegui. Según él, la finalidad de Hernandez al escribir el Martin Fierro era, por un lado, la de denunciar una praxis criminal del gobierno de entonces, y por otro, penetrar en aquel mundo gaucho que no sabia leer, para entusiasmarlo con la lectura. Y lo logró. Y aqui, en el chaco santafesino, lo sigue logrando.
- Veo en tus textos una preocupación constante por la superación de la Humanidad, ¿siempre podemos forjar nuestro destino, "crear al hombre"?
- Creo en el Hombre Nuevo; si el Hombre Nuevo no fuese posible, todo, desde el Evangelio hasta las luchas tendientes a forjar un mundo un poquito mas humano, conformaría un absurdo, un grito perdido en el horizonte. Sin embargo, hay condicionamientos que se nos imponen. Vamos hasta el fondo del asunto: nos quieren encauzar, imponernos arquetipos -los de la era Rambo, por ejemplo-, encerrarnos en este totalitarismo que, como tal, no tiene sentido humano. El bombardeo a la propia cultura es un hecho deliberado que nos impide –o, al menos, eso es lo que intenta el que bombardea- forjar nuestro destino como comunidad concreta.
- ¿A qué condicionamientos te referís específicamente?
- El hambre, el exodo constante en busca de fuentes laborales, etcetera, son condicionamientos poderosísimos; casi se vuelven determinaciones. Digo «casi», aunque a veces terminen en la sepultura; digo «casi», porque si no, el futuro no seria posible, y mirando hacia atras, vemos que un poquititito aI menos hemos crecido. Entonces, a pesar de estas casi determinaciones, creo que es posible seguir creciendo hacia lo humano.
- En tus cuentos, hablas del ser humano independientemente de su dios, ¿estamos tan solos frente a nuestro destino?
- Vamos por partes que esto tiene mucha miga. En primer lugar, creo que hay que superar ese divorcio, ese dualismo tan peligroso entre lo de mas allá y lo de mas acá, como se dice. Digo tan peligroso porque, bien entrado el modernismo, a unos cuantos semejante lectura maniquea los llevó a la hoguera. Como Teilhard de Chardin, creo que todo lo que humaniza, cristifica, y todo lo que cristifica, humaniza. Es un solo camino, una sola historia; llámese la de una sociedad sin a1ienaciones, llámese la del Reino de Dios.
- ¿Estamos solos en esta labor?
- Yo creo, al reves del dicho, que es Dios quien propone y es el hombre quien dispone. La historia del Pueblo de Israel es una propuesta de Dios y un Sí o un No dado por respuesta desde la gente. Es Yave quien invita a partir a la Tierra Prometida, y es Abraham quien recoge el guante. Y ese Yavé va caminando constantemente con los suyos. No, no estamos solos, pero crear el Hombre Nuevo implica tomar decisiones, y todo el que debe tomar decisiones sabe que la libertad de optar tiene sabor -entre otros sabores- a soledad tremenda.
- ¿En qué hombre crees?
- No creo en el hombre apolíneo, en el semidios que solo transforma todo un mundo; ese hombre es soberbio, solitario. Creo en el Nosotros, en ese caminar comunitario que, en algunos momentos, sí, habrá que andar a solas, pero en nombre de todos, por todos y para todos. Circunstancialmente.
- ¿Qué esperas de tu libro?
- Que deje de ser mío para que sea de Nosotros. Que en verdad aporte algo en esta caminata hacia el Hombre Nuevo, hacia el Nosotros.

(PREGON, Jujuy, 20 de noviembre de 1988)

GRACIELA SCHEINES: PARA LEER A BIOY CASARES  

Graciela Scheines es licenciada en Letras por la Universidad Nacional del Sur y doctora en Filosofía y Letras por la Universidad de Buenos Aires. Fue docente en ambas casas de altos estudios e investigadora del Instituto de Literatura Argentina de la universidad capitalina. Es autora de Juguetes y jugadores -premio de Ensayo Coca Cola, 1981-, Los juegos de la vida cotidiana y El viaje y la otra realidad, publicado por Editorial Felro hace muy poco tiempo. Sobre esta última obra conversamos, para LA CAPITAL.
- ¿Cómo conociste a Adolfo Bioy Casares?
-Yo me desempeñaba como investigadora en el Instituto de Literatura Argentina, donde trabajaba bajo la dirección del profesor Pagés Larraya. Habia elegido la obra de Bioy y, despues de un tiempo, el profesor Pagés me dijo que la próxima etapa era entrevistar al autor. Averigüé su número de telefono y comencé a llamarlo; cada vez que me comunicaba, alguien iba a preguntar y me contestaba que había salido de viaje. Imaginate cómo me sentía.
-¿Qué hiciste entonces?
- Le envié mi libro Juguetes y jugadores -mi tesis de doctorado, dirigida por Eugenio Pucciarelli- y una cartita, diciéndole a qué hora y qué día iba a llamarlo, aclarándole que precisaba una sola entrevista. Llame ese día, y me atendió. No fue una única entrevista: fui, durante un año a verlo casi todas las semanas.
-Me imagino que habrás aprovechado para dilucidar muchos puntos de tu ensayo.
- Sí. Hablamos sobre su obra. Yo la tenia muy trabajada; había analizado sus cuentos y novelas fantásticas. Pero también encontramos otros temas en común.
- ¿Sobre literatura?
- Mas precisamente sobre un escritor. Yo soy de Bahia Blanca. En el año '30, Ezequiel Martinez Estrada compró una chacra en Goyena, con el dinero del Premio Nacional de Literatura, otorgado a Radiografía de la Pampa. Mi padre, Gregorio Scheines, era muy amigo de Martinez Estrada y su esposa, Agustina; cuando yo era chica pasábamos los veranos en la chacra de ellos. Cuando el ensayista enviaba cartas, para que mi padre nos las leyera, las firmaba "Tío Ezepiel", pues yo aún no sabia pronunciar correctamente su nombre. Como Bioy Casares conoció mucho a Martinez Estrada, pudimos compartir anécdotas familiares, y se dio un intercambio muy grande. Por otra parte, Bioy tiene una gran afinidad con mi padre: yo diria que es una afinidad de tipo generacional, han compartido lecturas, amigos, personajes de la literatura... Ellos sólo se conocian por carta, pero había un contexto que los aproximaba.

Diálogos, cuentos

- ¿Cuáles son, a tu criterio, las ideas que vertebran tu ensayo?
- Son dos. Primeramente; destaco la forma original en que trata el cuento fantástico; esta forma es muy diferente a la tradicional. El cuento fantástico; que tuvo su epoca de oro en el siglo XIX, es definido por Todorov o Caillois mas o menos así: "En un ambiente cotidiano, familiar, lentamente empieza a filtrarse lo sobrenatural, o irrumpe violentamente". En Bioy no ocurre así; el personaje viaja a una tierra lejana o a la quinta de un amigo; y allí vive una aventura fantástica. Luego surge el problema de si.pueden volver o no. Algunos vuelven, aunque marcados; otros, no pueden regresar, quedan atrapados en la realidad sobrenatural.
- ¿Cuál es la segunda idea vertebradora?
- Busco las obsesiones del autor en novelas y cuentos. Estas obsesiones se dan con diversos matices. Por ejemplo, casi siempre aparecen medicos, hospitales, especialidades geneticas. Cabe destacar que los hospitales aparecen camuflados; los médicos están al margen de la medicina oficial; son casi, brujos. No están sustentados en la medicina oficial; trabajan en lugares perdidos de la Patagonia, siempre disimulados tras una apariencia. Encontraremos clinicas psiquiatricas en las que se realizan experiencias genéticas; se intenta producir personajes en serie con evolución muy rapida, que crecen a una velocidad muy superior a lo normal. Es constante la voluntad de vencer barreras casi metafísicas. Se da el viaje en el tiempo, la búsqueda de la eternidad.
- ¿Cuál fue el grado de incidencia de Bioy en tu trabajo?
- No modificó nada, aunque sí agregamos algo. Nosotros habíamos mantenido un diálogo muy rico, en el que yo le hacía preguntas desde dentro de su obra; fragmentos de estas conversaciones fueron incluidas en el volumen. Algunas veces, el escritor confirma mi teoría; otras, aporta datos de su infancia, recuerda algún juego de su niñez.
- Tambien incluiste cinco cuentos.¿A qué obedece esta decisión?
- Estos cuentos fueron elegidos entre los dos; fueron un regalo del autor. El me dijo que quería leer mi trabajo; se lo llevé y me dio su opinión: "Mire, Graciela. ¿Ve mi escritorio? Está lleno de carpetas y monografías sobre mi obra, llegadas desde distintos países, pero yo prefiero su ensayo; en él hay aire, frescura, originalidad". Te aclaro que no manejé bibliografía; lo encaré como un juego. No leí lo que otros escribieron sobre el mismo tema, sino que busqué, yo sola, características, temas recurrentes.
- Los cinco cuentos no fueron el único regalo del escritor, ¿no?
- Me hizo otro regalo: me sugirió que su nombre apareciera en la tapa, junto al mío, y así fue editada la obra.

(LA CAPITAL, Rosario, l3 de octubre de 1988)

DOMINGO BRAVO

Domingo Bravo es conocido en el norte de nuestro país por sus méritos de estudioso del quichua, al que ha dedicado su vida entera; tres de sus trabajos han sido premiados y publicados por la Universidad Nacional de Tucumán.
Pero también ha sido maestro durante largos años; esta etapa es evocada en su Cuaderno de Impresiones, reeditado recientemente por la Editorial Herca de su provincia. En el año 1942 Domingo A. Bravo escribió a introducción a esta obra; allí nos dice que ha compuesto su libro "con retazos de vida”. Son recuerdos de sus años de maestro, en las escuelas Domingo Carrizo, de Rio Hondo; Felix Frias, de la ciudad de Frias; Almafuerte, de La Banda. y la Escuela Normal Doctor Jose Benjamin Gorostiaga, de la misma ciudad, ubicadas todas ellas en la provincia de Santiago del Estero. En alguna oportunidad el autor se refiere a la década del 30, pero no podemos decir a ciencia cierta si todos los recuerdos provienen de ese período. En las páginas encontramos la descripcion de las condiciones en las que se brinda enseñanza en el interior del pais. La pobreza aflige tanto a los alumnos como a sus maestros. En "Compensación" encontraremos la pintura de las afrentosas circunstancias por las que atraviesa el docente a quien se adeudan varios meses de sueldo. Pero no todo es tristeza y escepticismo en estos relatos, pues los ilumina una misma ternura; el amor por los alumnos. que hace llevadera la vida ingrata de quien se ha dedicado a elIos. En estas narraciones aparece el maestro como el guia espiritual, el asistente social, el reemplazante de un padre que no está ya en este mundo... Todas las tareas son las suyas, y todo se espera de él. Reconocido en nuestro medio por su actividad literaria y periodistica, Domingo Bravo nos hace lIegar, en este libro, un calido mensaje de amor y de superación, pero nos dirige tambien un lIamado de atención que no debe ser desoído. De la educación de un pueblo depende su futuro.
Bravo es, además, poeta, autor de "versos santiagüeños", como gusta decir. Sobre estas diferentes facetas de su personalidad, versó la entrevista que mantuvimos para “La Cultura. en EL TIEMPO".
- ¿Por qué ha titulado su libro Cuaderno de Impresiones?
- Porque lo he compuesto con retazos de vida, he ahí la razón de su titulo. Son episodios escolares presentados por orden cronológico, casi con rigorismo de historia.
- Deducimos que, tratándose de "retazos de vida", los personajes no serán creación suya.
- No. Todos los personajes que intervienen en él son reales y ocupan, con nombre y apeIlido, sendas páginas en los libros de estadísticas. La imaginación ha entrado, únicamente, como auxiliar de forma para dar alguna plasticidad y colorido a la factura literaria.
- La obra se abre con la evocación de esa jornada memorable en la que usted rindió su último examen y se graduó de maestro. ¿Cómo la recuerda. pasados más de cincuenta años?
- Esa emoción sólo pudo ser igualada, años más tarde, por la que me proporcionó el Rectorado de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, al nombrarme "Profesor Honoris Causa" de dicha casa de altos estudios.
- ¿Cuándo sucedió esto último?
- El 23 de octubre de 1985, siendo Rector el Ingeniero Civil Enrique A. López.
- De modo que ser maestro y ser profesor son las actividades que mas alegría le proporcionaron.
- Sí, fueron para mí momentos de honda significación: el momento en que la Escuela Normal me hizo maestro, anhelo abrigado desde mi niñez, y aquel en el que la Universidad Nacional de Santiago del Estero, por la generosa decisión de sus miembros, me nombró Profesor Honoris Causa.
- Su labor tuvo mucho que ver con la incorporación del quichua como materia universitaria. ¿Cómo se denomina esta asignatura?
- La materia ha sido incorporada por la Universidad a sus programas de enseñanza bajo el titulo de Lingüística Regional Quichua Santiagueño-Castellano, dentro de la amplitud de la Lingüística General, donde funciona como valioso tema el bilingüismo castellano-quichua de nuestra provincia.
- ¿Cuáles son los aspectos que se estudian?
- El contenido de la materia recoge las esencias del terruño que nos llegan como mensaje de eternidad desde los hontanares profundos de la raza, desde más allá de la historia, desde el fondo del tiempo. Santiago del Estero tiene el privilegio de recoger ese mensaje, y nuestra Universidad, de llevarlo a la cátedra en el documento vivo de la lengua, porque el vehículo natural de la comunicación de la cultura de un pueblo es su idioma.
- Pero usted también es poeta. Hablemos de Visiones, su último libro de poemas. ¿Cómo lo definiría?
- Es algo así como el cuaderno de bitácora de las sensaciones producidas en mi ánimo por los cambiantes giros que ofrece la bidimensión de mi mundo: el interior, que se encuentra dentro de mí, y el exterior, en el cual me encuentro inmerso yo.
- Los temas de sus poemas son sumamente variados. ¿Cómo surge su lírica?
- Ninguno de mis temas ha sido buscado deliberadamente. Todos vinieron a mi universo en espontáneo movimiento de seres y de cosas. Por eso mis versos no tienen pretensión alguna. Nacieron en mí y salieron del ámbito bidimensional de mi mundo con el espontáneo movimiento del alma herida por una emoción; hoy, cobrando alas en las páginas de un libro, tienden su vuelo hacia otros mundos.

(EL TIEMPO, Azul, 18 de septiembre de 1988)

GRACIELA NIDIA ARAOZ: PREMIO VICENTE ALEIXANDRE

Graciela Nidia Aráoz nació en Villa Mercedes, provincia de San Luis. Es profesora en Letras por la Universidad de Cuyo y Licenciada en Filología Románica por Ia Universidad Complutense. El 23 de marzo de este año, un jurado presidido por Luis Rosales la distinguió con el Primer Premio de la XVIII Edición del lauro "Vicente Aleixandre", dotado con 175.000 pesetas, por su poema "Luz en el tacto". Sobre este asunto versó la charla que mantuvimos para "La Cultura en EL TIEMPO".
- ¿Cuáles son las características del premio? ¿Quiénes pueden presentarse?
- Puede partlcipar cualquier poeta que escriba en lengua española; este año concursaron siete mil cincuenta y dos obras, procedentes de España y de países latinoamericanos. Lo auspician la "Cadena COPE - Radio Popular" y la Caja de Madrid; se concursa con un solo poema, de alrededor de cincuenta versos.
- El hecho de que se pueda presentar una sola obra debe volver el certamen muy difícil.
- CIaro que sí, porque puede ser que el poema no sea del todo logrado. O que la elección no haya sido acertada.
- ¿Dónde estabas cuando se dictaminó quiénes habían ganado?
- En Argentina, en la Capital Federal, donde me establecí hace un tiempo. Lo que sucede es que este premio tiene una historia curiosa: yo no mandé la poesía, sino un amigo mío. Dos días antes de que se expidiera el jurado, él me avisó -por teléfono, desde España- que había sido seleccionada. ¡Te imaginarás qué tensión! EI 23 de marzo me llamaron muy temprano y me dijeron que había sido distinguida con el primer premio, mientras que el segundo, el tercero y la mención habian recaido en poetas españoles.
- ¿Quiénes integraban el jurado?
- Luis Rosales, poeta y miembro de la Real Academia Española, José Hierro, Luis Lòpez Anglada, Eladio Cabañero, Angel García López y Fernando Mora. Actuaba como secretario Andrés Barriales.
- ¿Cómo te sentís después de haber sido distinguida con un premlo tan Importante?
- Siento un mayor compromiso conmigo misma. Todo parte de uno; el compromiso es primero conmigo. Y luego es con los demás. Tengo la certeza de estar ante un nuevo riesgo, pero el riesgo me atrae, porque impIica libertad y crecimiento.
- ¿Cuál fue Ia repercusión de tan grata noticia?
- En nuestro país, fue difundida por radio, televisión y distintos diarios. El mismo día en que me notificaron el premio, me realizaron reportajes teIefónicos para programas españoles, algunos de los cuales salían al aire en el preciso momento en que yo estaba dialogando con el periodista.
- ¿Fuiste a buscar eI trofeo?
- No. Lo recibió en mi nombre Javier Casadevante, quien había enviado el poema. En cuanto a la selección del mismo, te diré que Javier tenía la poesía en su poder; yo no me acordaba de habérsela dado. Me la debe haber pedido hace tiempo.
- Has publicado Equipaje de silencio en 1982. ¿Cómo ves, desde 1988, ese primer libro de poemas?
- Creo que ha habido una evolución. A partir de 1984, aproximadamente. Han servido como transición los Iibros que conservo inéditos, escritos después del que que mencionás. La evolución atañe tanto a mi mundo interior como a los juegos que realizo con la palabra.
- Como todo poeta, nos hablas de Ia relación entre el yo lírico y su modo de expresión.
- Sí. En mi caso, hubo un cambio interno que se desborda en la palabra. Los acontecimientos importantes hacen que los refleje en la creación: aparecen expresados con mayor libertad y fluidez que antes.
- Reafirmás que la autobiografía subyace en toda creación lírica.
- Desde luego. Toda poesía implica autobiografía, pero dicho esto con ciertas salvedades. Un poeta sostenía que, en la efusión Iírica, todo lo que no es autobiografía es plagio; Borges también señalaba lo mismo.
- ¿Reconoces influencias en tu obra?
- No creo que se noten, aunque no soy yo quien debe decirlo. Leo con atención a muchos autores. pero no creo que pueda hablarse de influencías específicas. Me interesan Alejandra Pizarnik, Miguel Hemández, Luis Cemuda, Luis Rosales, Paul Eluard y Rilke, entre otros muchos.

(EL TIEMPO, Azul, 1988)

SILVIA ZIMMERMANN DEL CASTILLO: LA VOLUNTAD DE PERDURAR

Silvia Zimmermann del Castillo es cuentista, poeta, ensayista y cantante. Vivió en Francia varios años, donde ofreció recitales de poesía, canto y guitarra, al tiempo que profundizaba sus estudios humanísticos. Es autora de La otra orilla, y de dos libros que próximamente editará Plus Ultra, pero su obra se encuentra fundamentalmente ligada a los medios gráficos y a la radio. Para conocer cómo vive una escritora la relación entre creación y periodismo, la entrevistamos para LA CAPITAL.
- Has elegido, para difundir tu obra, los medios gráficos. De ese modo, la creación llega a un público mucho mas importante numéricamente, pero menos especializado. ¿Cómo surge este interés por difundir tus trabajos?
- A decir verdad, no he elegido especialmente ninguno de estos medios para difundir mi obra. En el caso de los diarios y las revistas literarias o culturales, relacionarse con ellos es algo que se da naturalmente en el camino de un escritor. Pero estos logros no son nunca fines en sí mismos; yo los identifico con escalas en un viaje que tiene siempre como destino al libro. Todo escritor aspira al libro; lo demás es sólo sucesivas esperas, un poco más dulces.
- ¿Y la radio?
Respecto de la radio, no me he servido nunca de ella para difundir mi obra. La consideré, en cambio, el medio a través del cual podía realizar una tarea directa que me permitiese sentirme activa y útil en la sociedad.
-¿Cuál es la forma en que sentís esa utilidad?
- Poniendo mi granito de arena en la vasta tarea educativa que se lleva a cabo en nuestro país. Llegué a Radio Nacional en 1984, en un momento en que sentíamos urgente la necesidad de despertar nuestras conciencias,de revivir intelectualmente, de pensar por nosotros mismos y de tratar de pensar lo menos equivocadamente posible. Era una exigencia de vida.
- ¿Qué nos decís del público, más numeroso pero menos especializado?
- Si hay una voluntad en mí, al escribir una obra, no es la de llegar a más o menos público, sino, profundamente, la de perdurar.
- ¿Qué buscás transmitir a los lectores?
- Por sobre todas las cosas, lo que me interesa es transmitir belleza. Soy, esencialmente, una mujer estética, y entiendo que toda mi actividad debe conllevar belleza, teniendo bien en claro que bello no significa lindo, ni siquiera hermoso. “Bello” tiene que ver con los ideales, con las finalidades últimas. Soy de la idea de que en toda estética hay una ética y que ambas son la prosecución íntima del arte y la cultura.
- Cuando reuniste tus poemas en un volumen,¿introdujiste modificaciones en aquellos que habían sido publicados en diarios y revistas?
- En ninguno de mis poemas hay más de una versión, ya que la poesía tiene un sentido casi religioso para mí. Además, yo nunca manejo versiones periodísticas en ninguna de mis manifestaciones literarias, porque yo no escribo “para” medios gráficos, sino que, simplemente escribo; luego envío algunos de mis trabajos a los diarios en los que colaboro, con la idea previa de cuál trabajo puede interesar a cada medio. Pero, así como ellos no aceptan lo que no se adecua a sus criterios, yo no acepto sus normalizaciones a mis obras. Así, todos conservamos nuestras respectivas libertades.
- ¿Qué es lo que más te atrae del periodismo?
- El periodismo formativo, y ya que puede decirse que –de una manera tangencial- lo ejerzo, me interesa que mi trabajo ayude, en alguna medida, a formar mentes y esclarecer sentimientos.
- En la radio, como dijiste, no difundías tus creaciones sino que te ocupabas de cuestiones filosóficas. ¿Cuál era el enfoque?
- Cuando yo tenía mi programa radial, El pensamiento vivo, éste era, específicamente,una historia del pensamiento de Occidente. Me había propuesto compartir con los oyentes una tarea de meditación, porque no sólo exponía yo las ideas de Platón, Hegel, Kant o Heidegger, sino que también planteaba inquietudes de pensamiento, invitaba a meditar.
- El ensayo también puede suscitar la meditación.
- Claro. Cada ensayo que presento es el desarrollo de una o más ideas propias sobre temas que han despertado mi interés y que –tengo la esperanza- suscitará nuevos intereses que fructificarán en nuevas ideas. Entiendo que eso debe ser un ensayo: un camino de ideas, un vehículo de meditación.
- Hablanos de los libros que aparecerán en muy poco tiempo.
- He preparado una antología titulada La literatura encantada, donde presento los fantasmas argentinos. El otro libro se titula Aventuras en la cuarta dimensión, es una novela infantil que relata un viaje mágico por el Universo y el Antiuniverso. Es una mezcla de ciencia ficción y maravilloso, con bastante de humor y mucho de poético.
- Mientras esperás el momento de tener esas obras en tus manos, ¿seguís escribiendo?
- Sí. Acabo de finalizar el armado de mi segundo libro de poemas, El viajero de la luz, en el cual me ocupo de temas que me han mantenido viva en el asombro y la fascinación estos últimos años: la antimateria, los átomos, la velocidad de la luz, la relatividad. Todos temas científicos e igualmente poéticos. Todo es material para la poesía, puesto que la poesía es una actitud ante todo.

(LA CAPITAL, Rosario, 4 de septiembre de 1988)

 ESTELA CEDOLA: ESTRUCTURALISMO GENETICO EN BORGES

La obra de Jorge Luis Borges ha sido estudiada por muchos criticos, en nuestro pais y en el extranjero; entre ellos se cuenta Estela Cedola. Discipula de Lucien Goldmann en Paris -donde realizó su Tesis de Doctorado-, es miembro de la Carrera de Investigador del CONICET, y ha ejercido la docencia en la Argentina y en el exterior. Su tesis doctoral, titulada Jorge Luis Borges o la coincidencia de los opuestos fue distinguida con un importante premio en España; nos referimos al lauro obtenido en el concurso de ensayos organizado por la Editorial Planeta y el Ayuntamiento de Benalmadena (Malaga). Este trabajo ha sido publicado recientemente por Eudeba; por ese motivo quisimos conversar con la autora.
- ¿Cómo empezaste a escribir tu ensayo?
- En el año 1966 egresé de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, con el titulo de Profesora en Letras. Tres años despues, estaba en Europa escribiendo mi tesis doctoral, que es este libro publicado por Eudeba.
- ¿En qué universidad te doctoraste?
- En la Sorbona. Me gradué como Doctora en Filosofia (Sociología de la literatura), con un trabajo dirigido por Maurice de Gandillac; integraban el jurado Paul Verdevoye, Ruggiero Romano y mi director.
- Tu interés por Borges se manifiesta tambien en los articulos que has publicado en diversas ciudades de Europa y America.
- Han aparecido trabajos mios sobre la obra de Borges en Paris, en la publicación de la Universidad de Toulouse, en Bolonia, Pisa, Mexico y Buenos Aires. Claro que cada articulo enfoca diferentes aspectos dentro de la producción borgeana.
- Has rastreado en EI Aleph la coincidencia de los opuestos. ¿Cómo la definirías?
- Es una comprobación que surge a partir de los elementos estructurales. Podemos observar, al comienzo de cada texto, dos elementos en intercambio dialéctico; al finallzar ese texto, los opuestos coinciden. Por ejemplo, los temas civilizacion y barbarie, en la biografia de Cruz; o la realidad y la apariencia, en "EI Aleph". Esto nos demuestra que el pensamiento borgeano no es positivista. sino binario; tiene estructura dialectica.
- Este juego de oposiciones, ¿se da en todos los cuentos?
- Sí, son opuestos que Borges trabajó en todos los textos. Tambien puedo mencionarte la oposicion entre vida e intelecto y la confrontación entre acción y pensamiento. En la obra borgeana, este ultimo par tendra un correlato: la acción corresponderá al tiempo histórico, y el pensamiento al lnfinito.
- Uno de estos tiempos triunfa.
- Por supuesto, el de la accion. En "Ficciones" encontrabamos un tiempo infinito, aislado; pensemos en la biblioteca total, en Babel. En "Historia Universal de la Infamia", en cambio, vemos que los bandidos son protagonistas; son historias de acción. Esta es la visión que prevaIece en el cuentista.
- ¿Desde qué postura crítica realizaste el analisis?
- Inventé para trabajar en estos cuentos, un modelo epistemológico inspirado en el estructuralismo genético. EI estructuralismo, que aprendí con Goldmann en Paris, propone un trabajo interdisciplinario. Goldmann creía que el estudio debía hacerse en equipos formados por especialistas de diferentes areas. Esta forma de trabajar te permite abordar una misma lectura desde multiples puntos de vista; la ventaja es muy grande.
- ¿Cómo se ve, concretamente en los estudios sobre Borges?
- Permite elegir un objeto de estudio, que en este caso es un cuento. Luego, se trabaja en un contexto mas amplio: la colección de cuentos reunida en un volumen. en este ensayo "EI Aleph". Finalmente, se realiza un estudio global de la producción del escritor, y se lo considera en relación con el tiempo en que vivió. Para hacer un analisis de esta magnitud es que Goldmann propugna el trabajo interdisciplinario.
- Es claro, estamos muy lejos de Leonardo Da Vinci.
- Por supuesto. No somos hombres del Renacimiento; el campo de las ciencias y del arte se ha ampliado demasiado; ya no puede ser abarcado por· una sola persona, aunque dedique a ello toda su vida. Necesitamos unir esfuerzos para lograr mejores frutos.
- ¿Cómo surgió la idea de apllcar en la obra de Borges el estructuraIismo genetico?
- No fue una elección a priori, sino que me acerqué a un profesor de formación muy amplia, Lucien Goldmann, que inició la corriente de sociologia de la literatura. El consideraba que el estudio de las obras Iiterarias debia hacerse desde un enfoque interdisciplinario, que tiene como situación ideal el trabajo en grupos de personas de diferentes especialidades.
- ¿CuaIes serían esas especialidades?
-La Iiteratura, la sociologia, el psicoanálisis, la lingüística. Ia historia y la filosofía, entre otras. Como te decía, en Paris me uní a estos grupos, que ya estaban formados y funcionaban muy bien. porque abordaban una misma lectura desde diferentes puntos de vista.
- Tambien integraste esta clase de equipos en Belgica.
- Sí, en la Universidad Libre de Bruselas, donde estudiamos la obra de Baudelaire. Es interesante, porque este abordaje permite ampliar el espectro de posibilidades de la propia lectura. Es sumamente enriquecedor. Espero volver a trabajar en esa forma; no sé si en Argentina es posible.
- Evidentemente, trabajar un texto con especialistas de diferentes ciencias debe aportar una visión mas completa.
- Claro. Goldmann decia que el trabajo aisIado era demasiado artesanal; es excesivo para una sola persona. De este modo, puede hacerse un trabajo mas profundo.
- Aplicaste a los cuentos de "El Aleph" un modelo inspirado en el que creó Goldmann ¿En qué consiste?
- Es un metodo de trabajo dialectico, porque trata de ver el nacimiento de una forma o estructura en su proceso de constitución y en sus posibles cambios. No hay un corte sincrónico; se busca de dónde surge esa forma. 0 sea que el enfoque es diacrónico.
- Y a partir de esa estructura, trascendés hacia otras mayores.
- Partiendo de un objeto de estudio, que es el texto, paso a un contexto mas amplio, el conjunto de textos -el libro-, y luego, a Ia producción del autor. Con este primer trabajo, tomas una posición y ves Ia estructura identificada -que en el caso de Borges es la coincidencia de los opuestos- en su devenir.
- ¿Por qué elegiste "EI Aleph" para tu análisis?
- Porque considero que es el libro mas acabado y perfecto dentro de la narrativa borgeana; el escritor ordenó el material según un criterio estructural y estetico. Alteró, para ello, el orden cronológico de los cuentos.
- ¿Que es preferible, seguir el ordenamiento estético o el cronológico?
- Como investigadora, debo atenerme al ordenamiento estético. Borges lo ordenó así intencionalmente; estamos ante un criterio de ordenación sobreagregado al conjunto. Lo mismo sucede con el titulo; “El Aleph" presta su nombre al volumen porque ese cuento abre y cierra la organización imaginada por Borges. Pensado de esta forma, puede encararse el estudio de un conjunto de textos breves como si fueran un sólo texto. Eso facilita la tarea; se arrna un modelo que servirá para encontrar la visión del autor. Claro que estamos pensando en el escritor como mediador, como el ser que da forma a las aspiraciones, las necesidades, los sentimientos de una clase o grupo social.
- ¿Se rastrea el espíritu de una epoca?
- Goldmann escribió en 1957 EI hombre y lo absoluto. A partir del estudio de los Pensarnientos de Pascal y del teatro de Racine, logra determinar una visión del mundo común a ambos. Este es el tema de su ensayo. Corrobora un parentesco que había intuido.
- ¿Cómo ves tu aporte en relación con otros trabajos sobre el mismo tema?
- Creo que brinda un enfoque que intenta conciliar Ia forma con Ia significación. Busqué quebrar la dicotomia. Hay muchos trabajos, pero éste es original desde el punto de vista de Ia metodología. Lo escribí hace tiempo y no lo he retocado para darlo a publicar, porque estoy muy conforme con lo que he hecho.

(Publicado parcialmente en LA CAPITAL, Rosario, 19 de junio de 1988)

ROBERTO GLORIOSO: “ELABORAR UN YO UNIVERSAL"  

Roberto Glorioso nació y vive en Azul. Escribe cuento, poesía y teatro, y ha sido distinguido con numerosos premios, entre los que recordamos el Premio Estímulo a los escritores del interior, otorgado por la Sociedad de Escritores de La Plata, el Primer Premio Cuento en el Concurso Centenario de la Sociedad Rural y dos galardones de LU 10 Radio Azul, en 1985 y 1986 respectivamente. Publicó Los olvidos imperecederos y Comuniones de silencio.
Hace pocos días ha aparecido su tercer libro de poesía, Lejanías conjuradas. Dos temas se reiteran en estos poemas -el fuego y el hombre-; esos temas podrían reducirse a uno solo: el del fuego prometeico. "Mi suburbio interior/ ya desespera/ por volcarse/ a los fuegos/ de otra historia", canta. ¿Cuál será esa historia? Una nueva vida que lo aleje de los pesares, o la vida mas íntima que le revele su propio ser inmerso en el mundo. En "Meridiano" encontramos también la idea del fuego: "Camino/ arrancando los/ incendios/ del expatriado/ meridiano/ que me traza”. Como ser humano, el poeta siente que el universo no le pertenece, que es un hombre en el vasto desierto de la contemporaneidad. Y entonces, piensa en Dios... Hondos, metafísicos, madurados en la soledad de la efusión lírica, estos textos quieren compartir un mensaje que, si no es de esperanza, lo es de autenticidad. En ellos -dijo Miguel Angel Viola-, "están ya encendidas las hogueras del futuro".
Sobre esta obra, publicada por la editorial azuleña América, conversamos con el escritor, durante su reciente visita a en Buenos Aires.
- Este libro se abre con la "Anticipación", de Miguel Angel Viola. En esas páginas, Viola habla de una notoria evolución en tu poesía, ¿estás de acuerdo con él?
- Siempre debemos estar agradecidos a los criterios de la bondad, pero creo que una simple lectura de mi obra anterior supone que concuerde con el juicio de Miguel Angel Viola, a quien no llegué a conocer personalmente porque la muerte nos ganó de mano.
- ¿En qué radica, entonces, la evolución?
- Lejanías conjuradas, además de evidenciar una caótica frescura, sufre un despojo idiomático donde las palabras son las esenciales para determinar las transgresiones de uno mismo frente a los temas de la poesía.
- ¿Por qué elegiste ese titulo?
- Este título nace del insomnio o quizás de imágenes oníricas, pero no puedo precisar exactamente por que lo elegí. Sí se que esas dos palabras, desde que se me presentaron como una visión imprevista, fueron las que mejor definían la propuesta del libro.
- Cada poema está dedicado, ¿Cuál es la relación que te une a las personas mencionadas?
- Una relación de gratitud y amistad. Ellos son los elementos formativos, los seres horizonte, que desde el vamos me estimularon. y corrigieron, haciendo lo posible para que no me apartara de este camino.
- Dios y el hombre aparecen como motivos en tu lírica, ¿qué buscás al tratar estos temas?
- De los seis grandes temas que desde siempre deslumbraron al poeta, y que son nada más y nada menos que la tierra, el hombre, el amor, el dolor, la muerte y Dios, inconscientemente hago hincapié en esas dos prioridades como una manera de abarcar, más allá de la propia identidad, el territorio o la comarca de todos. Pienso que prescindo de un yo personal, para elaborar un yo universal.
- ¿Sos creyente? ¿Cuál es tu idea de la trascendencia?
-Creo en ese Dios que, más allá del silencio, nos está dando todas las respuestas, pero también creo que la idea de trascendencia la develaremos en el último instante de la tregua.

(EL TIEMPO, Azul, 1988)

JORGE TORRES ZAVALETA: LAS FACETAS DE UN ESCRITOR


Jorge Torres Zavaleta se ha destacado en la moderna literatura argentina por su labor como cuentista, novelista y crítico, colaborando en los diarios La Nación y La Prensa, La Nueva Provincia de Bahía Blanca y también en este suplemento. Ha publicado el volumen de cuentos El hombre del sexto día y la novela El primer viaje; ambos recibieron elogiosos conceptos de los medios especializados.
En una entrevista para LA CAPITAL, nos habló de sus creaciones y sus vivencias.
- ¿Qué es lo que te atrae del cuento?
- A mí me interesa la posibilidad de captar el momento, el instante, el episodio. En el cuento podés desarrollar una historia corta en la forma más intensa posible, dando una sensación de plenitud en muy pocas páginas.
- ¿Qué te aporta la critica?
- Fundamentalmente, es un estímulo para mi propio pensamiento. Me obliga también a comunicarme con los lectores y salir de la aspereza de si tal libro me gusta o no me gusta. A veces, hay libros que a uno no le gustan demasiado, y que sin embargo son muy exitosos de acuerdo al propósito del autor, por ejemplo, a mí no me interesa John Updike, me parece un hombre que escribe muy bien, que tiene un uso poético del lenguaje, un hombre lleno de matices y de tino, pero la verdad es que me aburre profundamente. Hice varias críticas sobre él y llegué a la conclusión de que esa opinión simplificada “no me gusta” no servía; eso me obligó a ir descubriendo otras cosas de él, para que una persona que no fuera yo pudiera darse cuenta de cuáles eran los puntos fuertes y débiles.
- Vas siendo más objetivo; decís que a vos no te gusta pero puede gustarle a otro.
- Claro, porque en el caso particular de Updike, sus argumentos son más bien chejovianos, o al estilo de Katherine Mansfield; es decir, son impresiones, son momentos, son sensaciones. Eso ha tomado al final del cuento una suerte de orden y esas cosas casuales y dispersas se transforman en una historia, o son una historia, pero siempre es una historia que no me interesa mucho.
- ¿Dejás de hacer la crítica de un libro porque te parece aburrido o no es de tu agrado?
- Hay muchos libros malos, y alguna vez también he hecho mis brulotes, pero digamos que el riesgo de una crítica es la situación de omnipotencia que puede producir. Como creo que la vanidad y el orgullo son dos sentimientos realmente peligrosos, porque te impiden acercarte al mundo, hay que luchar contra ellos, y la única forma es estar un poco alerta.
- La novela es un campo vasto en el que el creador forja seres y situaciones. ¿Cuál es tu idea de ellos?
-La novela tiene todo el encanto de lo que no está admitido en el cuento; podés dar ecos, repeticiones, leit motiv, podés ir completando las cosas, agotándolas lentamente y dándoles vuelta, atacándolas de distintos ángulos. Esa complejidad de la novela me resulta muy grata, tanto que creo que, poco a poco, me voy acercando a ella.
-¿Sentís que el cuento te exige más?
- Borges dice que la novela está llena de ripios y de cosas innecesarias. Es la opinión de una persona que ha leído muchas novelas pero que consolidó su idea en un momento en que ya no veía –los últimos treinta años de su vida- y cuando quizás se haya ido alejando de las sensaciones que despertaron esas novelas. Su gran reputación hizo que los argentinos tomaran demasiado en serio esas opiniones. También es cierto que sólo se puede escribir novelas cuando vos empezás a tener una opinión y una sensación total de tu país, del mundo y de la gente. Quizás por ello haya pocas novelas en la Argentina, porque como es un país complicado, donde la gente realmente no comprende lo que está sucediendo, y los escritores generalmente se arrinconan en su interioridad para mostrar sus pequeñas áreas o sus fantasmas personales, se produce una distancia entre la consideración de la vida cotidiana y eso que es el mundo de la novela. Porque el cuento admite cosas más fantásticas, el gran capricho lógicamente organizado, o la vida cotidiana, pero en la novela vos tenés que tener todo, tenés que tener sueños, tenés que tener la vida cotidiana, la sensación acerca de la vida corriente o de distintas áreas de conducta de diversos grupos humanos.
Creo que como los argentinos no nos comprendemos, porque estamos como aislados en nuestras propias fantasías, en nuestro país no existen las novelas. Por comodidad, la gente puede haberse aferrado a esa opinión de Borges, y vivimos en un país de cuentistas, salvo algunos pocos novelistas, como Bioy o Güiraldes. Don Segundo Sombra es una novela lindísima.
- A tu criterio, ¿cuáles son los temas que aparecen con mayor frecuencia en tu narrativa?
- En los libros publicados, que conforman mi primera etapa como creador, me interesa volcar mis delirios personales. Cuando alguien escribe, no puede ahorrarse cosas; tiene que tratar de ir a lo más hondo posible y saber discriminar cuándo entra una parte de la subjetividad. Mis primeros cuentos –y quizás la novela, un poco menos- son intensamente fantásticos porque eso era lo que yo sentía. Empecé a escribir cuentos fantásticos inclusive sin haber pasado por los autores argentinos. Por eso es que no sentí como una limitación las opiniones de Silvina y Bioy, porque yo ya venía hecho a una forma; nunca dudé de mi capacidad de invención.
- ¿No sentís preferencia por algún tema, por ejemplo, la muerte?
- Los temas humanos siempre están encubiertos; en el caso de los cuentos fantásticos, el argumento es una metáfora para dar una emoción. Uno es, de chico, intensamente dramático; por eso en mis primeros cuentos aparecieron la muerte, la culpa, la inmortalidad, el tema de los misterios del alma humana. Aparecían el amor pasión, el amor obsesivo, la pregunta por Dios. Tenía entre dieciocho y veintitrés años... Aparece también el contraste entre la conciencia y la muerte. El tema de la muerte está en la vida humana y es quizás el que nos acicatea con mayor fuerza. Vinculado a ese tema encontramos lo místico; siempre he sentido un gran placer en perderme en un paisaje, eso está relacionado con la pintura. Siento una gran atracción por las cosas vivas; no soy un beato, pero hay un cierto asombro que me vincula a lo mistico.

(LA CAPITAL, Rosario, 30 de agosto de 1987)
Foto publicada en http://www.all-story.com